Hemos visto que esta novela no ha tenido mucho éxito.
Casi nadie pide capítulos por lo que hemos decidido mi amiga y yo cerrar este blog y cancelar la novela. No vamos a subir más capítulos ni a escribir otra novela. Lo sentimos por aquellas que sí nos leían.
Si quieren mas información o contactar con nosotras, hablen por tuenti: Beautiful Garden.
Saludos y que pasen un buen día :)
Hemos dejado de escribir las novelas. Ni la primera ni la segunda seran continuadas por problemas personales y porque no han resultado tener tanto éxito como esperabamos nosotras. Si quereis saber más o contactar con nosotras, agreguen al tuenti: Beautiful Garden. Saludos y que pasen un buen día.
miércoles, 17 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
CAPÍTULO 19.
CAPÍTULO 19.
Terminamos y comenzamos a prepararnos para la fiesta. Como no tenía ropa, tuve que ir a cogerle prestado algo a Tamara.
Cogí un vestido rosado de palabra de honor, con un cinturón negro. Luego, para los zapatos, cogí unos tacones negro. También me maquillé, pero solo un poco.
Aithor se vistió bastante elegante, llevaba corbata, algo que me gusta mucho.
-Narra Alba.
Fuimos a la casa de Kevin y nos preparamos. Yo me vestí con un vestido de noche bastante corto, negro con detalles en dorado, tambien me puse unos tacones dorados. Me maquillé un poco y me dejé el pelo suelto. Salí de la habitación y vi a Kevin, ya preparado.
Estaba muy guapo, como siempre.
Kevin: ¡Estás preciosa!-exclamó asombrado.
Alba: Tú tampoco te quedas atrás.
Kevin: Vámonos ya que se nos hace tarde, son las 5:30.-advirtió tras mirar el reloj.
Llegamos a la casa de Dafne y nos abrió un tal Aithor bastante guapo la verdad.
Aithor: Hola, ¿eres Alba, no?.
Alba: Sí, la amiga de Dafne.
Aithor: Ella te estaba buscando. Está por allí.-dijo señalando a un grupo de amigos.
Caminé hacia ese grupo y me encontré con ella.
Dafne: ¡Alba!
Alba: ¡Dafne!
Dafne: ¿Y tu novio?
Alba: No lo habías invitado, por eso no lo traje.-mentí.
Dafne: ¿En serio? ¡Traelo ahora mismo!
Kevin: Ya estoy aquí.-intervino riendo.
Dafne: Ya, ya pero me refiero al novio de Alba.
Kevin: Por eso, ya estoy aquí.-repitió. Dafne: ¿Es él?
Alba: Sí, ¿por qué?
Dafne: Por saber.-contestó.
Xxx: ¡Dafne!
Dafne: Bueno chicos, me voy.-dijo contenta.-Espero que la paséis bien.
Dafne se marchó y Kevin y y yo nos quedamos hablando.
Alba: Hoy nos lo vamos a pasar genial.
Kevin: Lo dudo.-dijo serio.-No hay una habitación del amor.-añadió riendo.
Alba: Deja de pensar siempre en lo mismo que ya te llegara otro día.-respondÌ riendome.
En ese momento Dafne regresa con el mismo chico que nos había abierto la puerta.
Ella empieza a presentarnos a todos sus amigos. Pude ver que su casa era gigantesca y estaba llena de gente. Hubo un momento que me agobié de tanta gente que había que tuve salir al patio. Me senté en frente de la piscina que tenía y me quede allí unos minutos.
Xxx: ¿Alba?
Me gire pensando que era Kevin, pero no era él. Era una persona no muy agradable para mi vista.
Terminamos y comenzamos a prepararnos para la fiesta. Como no tenía ropa, tuve que ir a cogerle prestado algo a Tamara.
Cogí un vestido rosado de palabra de honor, con un cinturón negro. Luego, para los zapatos, cogí unos tacones negro. También me maquillé, pero solo un poco.
Aithor se vistió bastante elegante, llevaba corbata, algo que me gusta mucho.
-Narra Alba.
Fuimos a la casa de Kevin y nos preparamos. Yo me vestí con un vestido de noche bastante corto, negro con detalles en dorado, tambien me puse unos tacones dorados. Me maquillé un poco y me dejé el pelo suelto. Salí de la habitación y vi a Kevin, ya preparado.
Estaba muy guapo, como siempre.
Kevin: ¡Estás preciosa!-exclamó asombrado.
Alba: Tú tampoco te quedas atrás.
Kevin: Vámonos ya que se nos hace tarde, son las 5:30.-advirtió tras mirar el reloj.
Llegamos a la casa de Dafne y nos abrió un tal Aithor bastante guapo la verdad.
Aithor: Hola, ¿eres Alba, no?.
Alba: Sí, la amiga de Dafne.
Aithor: Ella te estaba buscando. Está por allí.-dijo señalando a un grupo de amigos.
Caminé hacia ese grupo y me encontré con ella.
Dafne: ¡Alba!
Alba: ¡Dafne!
Dafne: ¿Y tu novio?
Alba: No lo habías invitado, por eso no lo traje.-mentí.
Dafne: ¿En serio? ¡Traelo ahora mismo!
Kevin: Ya estoy aquí.-intervino riendo.
Dafne: Ya, ya pero me refiero al novio de Alba.
Kevin: Por eso, ya estoy aquí.-repitió. Dafne: ¿Es él?
Alba: Sí, ¿por qué?
Dafne: Por saber.-contestó.
Xxx: ¡Dafne!
Dafne: Bueno chicos, me voy.-dijo contenta.-Espero que la paséis bien.
Dafne se marchó y Kevin y y yo nos quedamos hablando.
Alba: Hoy nos lo vamos a pasar genial.
Kevin: Lo dudo.-dijo serio.-No hay una habitación del amor.-añadió riendo.
Alba: Deja de pensar siempre en lo mismo que ya te llegara otro día.-respondÌ riendome.
En ese momento Dafne regresa con el mismo chico que nos había abierto la puerta.
Ella empieza a presentarnos a todos sus amigos. Pude ver que su casa era gigantesca y estaba llena de gente. Hubo un momento que me agobié de tanta gente que había que tuve salir al patio. Me senté en frente de la piscina que tenía y me quede allí unos minutos.
Xxx: ¿Alba?
Me gire pensando que era Kevin, pero no era él. Era una persona no muy agradable para mi vista.
CAPÍTULO 18.
CAPÍTULO 18.
Salí del baño y todavía estaban Tamara y Aithor hablando, bueno más bien, discutiendo.
Me metí en medio de su conversación explicándole a mi amiga lo ocurrido, a lo que ella me entendió y pidió disculpas.
Tamara salió de la habitación.
Aithor: Entonces, ¿te vas?
Dafne: Sí, no quiero causarte molestias.
Aithor: No me molestas.-dijo solemne.-Puedo quedarte.
Dafne: ¿En serio?
Aithor: Sí.
Dafne: Muchas gracias.-agradecí.-¿Vamos a desayunar?
Aithor: Sí, sí.-afirmó.-Me visto y vamos.
Él se vistió y se arregló y salimos por la ventana.
Le pregunté que por qué teníamos que entrar y salir por la ventana, a lo que me respondió diciendo que era porque no quería que su madre se enterase de que estaba con una chica y mucho menos conmigo.
Dafne: ¿A tu madre le caigo mal?
Aithor: Sí. Porque eres una chica un poco travisa y no quiere que ni Tamara y yo nis juntemos contigo.
Rodeé mis ojos y me crucé de brazos.
Aithor: Pero no te enfades, no es a la única persona a la que no le agradas.
Ignoré su comentario y continúe el camino hacia el bar más cercano.
Entramos y nos sentamos en la barra. Pedimos un bocadillo para cada uno y un zumo de naranja.
Dafne: En verdad no estoy enfadada, solo sorprendida tras saber que no le agrado a la madre de mi mejor amiga.-di un sorbo a mi zumo.-Y no me pidas que cambié mi actitud y mi carácter para agradar a nadie, soy y seré así les guste o no.-añadí.
Aithor: Vale, vale. Tienes razón.-dijo dandome la razón.
Continuamos hablando y llegué a la conclusión de que Aithor era buen chico: me había dejado un lugar para dormir, ropa y desayuno. Pero un chico así no me gusta, un chico tan bueno como él no me atrae, o eso creo.
Terminamos de comer y nos trajeron la cuenta. Él pagó.
Aithor: Me debes un desayuno.-dijo divertido.
Dafne: Pero yo no tengo dinero.-repliqué haciendo pucheros.-Tendré que pagarte de otra manera.-añadí pícara.
Ese momento se me ocurrió la idea de divertirme con Aithor. Al fin y al cabo a él le gusto yo, y podré pasarla bien antes de que empiece la fiesta.
Aithor: No de esa manera en la que estas pensando.
Dafne: Vamos, si se que lo estás deseando.
Aithor: Puede ser, pero aquí no.
Dafne: ¡Vamos, Aithor!-exclamé cogiendole del brazo y sacandolo del bar.
Lo llevé hasta su casa, obviamente entramos por la ventana de su habitación, y empezamos a hacer lo que ustedes ya saben.
Salí del baño y todavía estaban Tamara y Aithor hablando, bueno más bien, discutiendo.
Me metí en medio de su conversación explicándole a mi amiga lo ocurrido, a lo que ella me entendió y pidió disculpas.
Tamara salió de la habitación.
Aithor: Entonces, ¿te vas?
Dafne: Sí, no quiero causarte molestias.
Aithor: No me molestas.-dijo solemne.-Puedo quedarte.
Dafne: ¿En serio?
Aithor: Sí.
Dafne: Muchas gracias.-agradecí.-¿Vamos a desayunar?
Aithor: Sí, sí.-afirmó.-Me visto y vamos.
Él se vistió y se arregló y salimos por la ventana.
Le pregunté que por qué teníamos que entrar y salir por la ventana, a lo que me respondió diciendo que era porque no quería que su madre se enterase de que estaba con una chica y mucho menos conmigo.
Dafne: ¿A tu madre le caigo mal?
Aithor: Sí. Porque eres una chica un poco travisa y no quiere que ni Tamara y yo nis juntemos contigo.
Rodeé mis ojos y me crucé de brazos.
Aithor: Pero no te enfades, no es a la única persona a la que no le agradas.
Ignoré su comentario y continúe el camino hacia el bar más cercano.
Entramos y nos sentamos en la barra. Pedimos un bocadillo para cada uno y un zumo de naranja.
Dafne: En verdad no estoy enfadada, solo sorprendida tras saber que no le agrado a la madre de mi mejor amiga.-di un sorbo a mi zumo.-Y no me pidas que cambié mi actitud y mi carácter para agradar a nadie, soy y seré así les guste o no.-añadí.
Aithor: Vale, vale. Tienes razón.-dijo dandome la razón.
Continuamos hablando y llegué a la conclusión de que Aithor era buen chico: me había dejado un lugar para dormir, ropa y desayuno. Pero un chico así no me gusta, un chico tan bueno como él no me atrae, o eso creo.
Terminamos de comer y nos trajeron la cuenta. Él pagó.
Aithor: Me debes un desayuno.-dijo divertido.
Dafne: Pero yo no tengo dinero.-repliqué haciendo pucheros.-Tendré que pagarte de otra manera.-añadí pícara.
Ese momento se me ocurrió la idea de divertirme con Aithor. Al fin y al cabo a él le gusto yo, y podré pasarla bien antes de que empiece la fiesta.
Aithor: No de esa manera en la que estas pensando.
Dafne: Vamos, si se que lo estás deseando.
Aithor: Puede ser, pero aquí no.
Dafne: ¡Vamos, Aithor!-exclamé cogiendole del brazo y sacandolo del bar.
Lo llevé hasta su casa, obviamente entramos por la ventana de su habitación, y empezamos a hacer lo que ustedes ya saben.
sábado, 8 de junio de 2013
CAPÍTULO 17.
Él se percató de que me estaba levantando y se despertó.
Aithor: ¡Buenos días!-exclamó observándome mientras yo caminaba por la habitación buscando los pantalones.-Anoche pasaste calor, por lo que veo.
Dafne: ¿Por qué lo dices?
Aithor: Te quitaste los pantalones y los tiraste así, sin más.
Dafne: ¡Ah vale!-exclamé en un suspiro.-Menos mal.
Aithor: ¿Menos mal por qué?
Dafne: Nada, nada.
Aithor: Bueno, vistete que te llevo a tu casa.-advirtió levantandose de la cama.
Dafne: No, por favor. No quiero volver.
Aithor: ¿Y qué piensas? ¿Quedarte aquí siempre?
Dafne: Por ahora sí, no quiero volver a mi casa.
Aithor: Bueno, vale.-dijo quitándose la camisa.-Ahora soy yo el que te puede manipular.
Dafne: No lo harás.
Aithor me miró con una cara un poco difícil de explicar y luego, saco de su cómoda otra camisa. Ya entendí porque se había quitado la camisa dejando, así, su torso al descubierto. Tenía los abdominales bien marcados y se le notaba que hacía deporte.
Cogió la otra camisa y la dejó en la cama.
Aithor: Te voy a pedir que entres al baño que me voy a cambiar.
Dafne: ¿No quieres que te vea desnudo? No creo que tengas mucho que ocultar.-dije entre risas.
Aithor: Eso es lo que tú piensas.-contestó.-Anda, entra.-insistió.
En ese momento, alguien abre la puerta.
Era Tamara.
Tamara: Pero...¿Esto que es?-preguntó sorprendida.-Veo que habéis tenido una noche loca.-añadió.
Aithor: No es lo que tú te crees.
Tamara: ¿Ah no?-preguntó frunciendo el ceño.-Dafne sin pantalones, tú sin camisa, la cama sin hacer...
Dafne: ¿Y qué pasa? ¿No podemos tener una noche loca o qué?-intervine.
Tamara: Tú sí, pero Aithor no.
Dafne: ¿Por qué?
Tamara: Eso a ti no te interesa.
Dafne: Mira, paso de ustedes. Aithor me voy a cambiar y me voy de aquí.-dije recogiendo mi ropa que había dejado encima de su escritorio.
Entre al baño y comencé a cambiarme. Podía oír como Aithor y Tamara discutían, pero no les preste atención. Luego, llamé a Alba y me contestó diciendo que tenía novio, y encima yo lo conocía. ¿Quién sería? Me tenía intrigada, pero no tenia tiempo para preocuparme por eso, tenia mi fiesta que empezaba a las 5 y aun no estaba preparada del todo.
Aithor: ¡Buenos días!-exclamó observándome mientras yo caminaba por la habitación buscando los pantalones.-Anoche pasaste calor, por lo que veo.
Dafne: ¿Por qué lo dices?
Aithor: Te quitaste los pantalones y los tiraste así, sin más.
Dafne: ¡Ah vale!-exclamé en un suspiro.-Menos mal.
Aithor: ¿Menos mal por qué?
Dafne: Nada, nada.
Aithor: Bueno, vistete que te llevo a tu casa.-advirtió levantandose de la cama.
Dafne: No, por favor. No quiero volver.
Aithor: ¿Y qué piensas? ¿Quedarte aquí siempre?
Dafne: Por ahora sí, no quiero volver a mi casa.
Aithor: Bueno, vale.-dijo quitándose la camisa.-Ahora soy yo el que te puede manipular.
Dafne: No lo harás.
Aithor me miró con una cara un poco difícil de explicar y luego, saco de su cómoda otra camisa. Ya entendí porque se había quitado la camisa dejando, así, su torso al descubierto. Tenía los abdominales bien marcados y se le notaba que hacía deporte.
Cogió la otra camisa y la dejó en la cama.
Aithor: Te voy a pedir que entres al baño que me voy a cambiar.
Dafne: ¿No quieres que te vea desnudo? No creo que tengas mucho que ocultar.-dije entre risas.
Aithor: Eso es lo que tú piensas.-contestó.-Anda, entra.-insistió.
En ese momento, alguien abre la puerta.
Era Tamara.
Tamara: Pero...¿Esto que es?-preguntó sorprendida.-Veo que habéis tenido una noche loca.-añadió.
Aithor: No es lo que tú te crees.
Tamara: ¿Ah no?-preguntó frunciendo el ceño.-Dafne sin pantalones, tú sin camisa, la cama sin hacer...
Dafne: ¿Y qué pasa? ¿No podemos tener una noche loca o qué?-intervine.
Tamara: Tú sí, pero Aithor no.
Dafne: ¿Por qué?
Tamara: Eso a ti no te interesa.
Dafne: Mira, paso de ustedes. Aithor me voy a cambiar y me voy de aquí.-dije recogiendo mi ropa que había dejado encima de su escritorio.
Entre al baño y comencé a cambiarme. Podía oír como Aithor y Tamara discutían, pero no les preste atención. Luego, llamé a Alba y me contestó diciendo que tenía novio, y encima yo lo conocía. ¿Quién sería? Me tenía intrigada, pero no tenia tiempo para preocuparme por eso, tenia mi fiesta que empezaba a las 5 y aun no estaba preparada del todo.
CAPÍTULO 16.
Alba: Y yo...-susurré sin pensar.
Kevin: ¿Dijistes algo?
Menos mal que no me había oído.
Alba: No, nada.-respondí.-¿Oye hoy vamos a dar una vuelta antes de ir a la fiesta de Dafne?
Kevin: Alba ya te dije que no tengo ganas de ir a la fiesta de Dafne.
Alba: Pero habías dicho que por Dafne si lo harías.
Kevin: Pero he cambiado de idea.
Alba: Venga, hazlo por mí entonces. Si no, te quedas sin noches felices hasta dentro de un mes.-dije cruzandome de brazos.
Kevin: ¡¿Un mes?!-exclamó casi gritando.
Alba: Sí.
Kevin: Pero amor no seas así.-dijo dandome besos en el cuello.-Si yo sé que deseas tener muchas noches felices.-añadió dándome un corto beso en los labios.
Alba: Pero mucho menos de lo que lo deseas tú.
Kevin: ¿Por qué tienes que ser así?
Alba: Porque me haces ponerme así. Kevin: Pero amor no te pongas asi.
Alba: No me vas a convencer.-advertí.-Ya te lo dije: o vas o un mes sin noches felices.
Kevin: Vale, tú ganas.-contestó cruzándose de brazos y sentandose en el sillón
Alba: ¡Gracias mi amor!-exclamé sentándome encima de él y besandole apasionadamente.-Vas a ver que no te vas a arrepentir.
Kevin: Me debes muchas noches felices.-dije besandome.
Alba: Vale, pero esta noche no que voy a llegar borracha.
Kevin: ¿Te vas a emborrachar? ¿Para divertirte tienes que emborracharte?-preguntó frunciendo el ceño.
Alba: No seas soso que te voy a complacer mañana.
Kevin: Quiero que me complascas ahora.-dijo con una sonrisa muy pícara.
Alba: ¿A sí?
Kevin: Sí, lo deseo.
Alba: Pues ahora no te complazco por desearlo.-dije riéndome y levantándome de encima de él.
Kevin: Venga no seas sosa y diviertete un poco.-insistió cogiendome del brazo y poniendome encima de él.
Alba: No puedo gastar las energías que son para después.
Kevin: Pues nada, lo dejamos para mañana.-Dijo levantandose del sillon-¿Al final vamos a ir a dar una vuelta? Alba: ¡¡SI!!-exclamé contenta.
Kevin: Pues ahora no vamos.
Alba: Amor, ¡venga!
Kevin: ¿A que jode?
Alba: Sí y mucho.
Kevin: Pues ya sabes lo que siento yo a cada momento contigo.
Alba: Pues me voy a dar una vuelta yo sola y a ligarme a cualquier chico.
Kevin: No serías capaz.
Alba: ¿Qué no?
Kevin: Corrección: serías capaz y mucho.
Llos dos nos comenzamos a reír.
Alba: ¿Entonces qué, vamos a dar una vuelta?
Kevin: Bueno, vale pero porque tengo miedo te lo que puedas hacer tu sola. Los dos nos preparamos.
Cuando ví a Kevin me asombró, se le marcaban todos los musculos a través de la camisa, sobre todo los abdominales.
Alba: Muchas chicas van a querer pegarme.
Kevin: Porque tu novio es muy guapo, ¿verdad?-dijo con un tono de superioridad.
Alba: Tampoco te lo creas tanto que yo también tengo a mis fans.-añadí con tono de superioridad, al igual que él.
Kevin: Bueno, nos vamos ya ¿o vamos a seguir discutiendo de quien es mas guapo?
Salimos de su casa, cerramos con llave y fuimos caminando a un parque que estaba cerca de la casa Kevin. Tenía un pequeño lago con patos y todo. Me senté en la orilla y Kevin se sentó al lado mío, estábamos abrazados y comentando lo que había ocurrido del castigo que me había puesto mi madre.
Kevin: ¿Qué castigo crees q te pondra cuando te vea?
Alba: El peor que se pueda poner supongo.
Kevin: Bueno de todas maneras quedan solo 2 semanas para que empiezen las clases, nos veríamos todos los días.
Alba: Pero tu estas en un curso más que yo, solo nos veríamos en el recreo.
Kevin: Y te podría ir a recoger y a llevar a tu casa.
Alba: Pero solo tendriamos esos ratitos-dije haciendo pucheros.
Kevin: Y no tendríamos noches felices-añadió haciendo pucheros también. Estuvimos un rato así, pero a la media hora, nos fuimos a casa a prepararnos.
-Narra Dafne.
Desperté al lado de Aithor. Yo estaba sin los pantalones, tan solo tenía, a parte de la ropa interior, la camisa puesta.
Me levanté asustada tras la idea de haber tenido relaciones con él.
Kevin: ¿Dijistes algo?
Menos mal que no me había oído.
Alba: No, nada.-respondí.-¿Oye hoy vamos a dar una vuelta antes de ir a la fiesta de Dafne?
Kevin: Alba ya te dije que no tengo ganas de ir a la fiesta de Dafne.
Alba: Pero habías dicho que por Dafne si lo harías.
Kevin: Pero he cambiado de idea.
Alba: Venga, hazlo por mí entonces. Si no, te quedas sin noches felices hasta dentro de un mes.-dije cruzandome de brazos.
Kevin: ¡¿Un mes?!-exclamó casi gritando.
Alba: Sí.
Kevin: Pero amor no seas así.-dijo dandome besos en el cuello.-Si yo sé que deseas tener muchas noches felices.-añadió dándome un corto beso en los labios.
Alba: Pero mucho menos de lo que lo deseas tú.
Kevin: ¿Por qué tienes que ser así?
Alba: Porque me haces ponerme así. Kevin: Pero amor no te pongas asi.
Alba: No me vas a convencer.-advertí.-Ya te lo dije: o vas o un mes sin noches felices.
Kevin: Vale, tú ganas.-contestó cruzándose de brazos y sentandose en el sillón
Alba: ¡Gracias mi amor!-exclamé sentándome encima de él y besandole apasionadamente.-Vas a ver que no te vas a arrepentir.
Kevin: Me debes muchas noches felices.-dije besandome.
Alba: Vale, pero esta noche no que voy a llegar borracha.
Kevin: ¿Te vas a emborrachar? ¿Para divertirte tienes que emborracharte?-preguntó frunciendo el ceño.
Alba: No seas soso que te voy a complacer mañana.
Kevin: Quiero que me complascas ahora.-dijo con una sonrisa muy pícara.
Alba: ¿A sí?
Kevin: Sí, lo deseo.
Alba: Pues ahora no te complazco por desearlo.-dije riéndome y levantándome de encima de él.
Kevin: Venga no seas sosa y diviertete un poco.-insistió cogiendome del brazo y poniendome encima de él.
Alba: No puedo gastar las energías que son para después.
Kevin: Pues nada, lo dejamos para mañana.-Dijo levantandose del sillon-¿Al final vamos a ir a dar una vuelta? Alba: ¡¡SI!!-exclamé contenta.
Kevin: Pues ahora no vamos.
Alba: Amor, ¡venga!
Kevin: ¿A que jode?
Alba: Sí y mucho.
Kevin: Pues ya sabes lo que siento yo a cada momento contigo.
Alba: Pues me voy a dar una vuelta yo sola y a ligarme a cualquier chico.
Kevin: No serías capaz.
Alba: ¿Qué no?
Kevin: Corrección: serías capaz y mucho.
Llos dos nos comenzamos a reír.
Alba: ¿Entonces qué, vamos a dar una vuelta?
Kevin: Bueno, vale pero porque tengo miedo te lo que puedas hacer tu sola. Los dos nos preparamos.
Cuando ví a Kevin me asombró, se le marcaban todos los musculos a través de la camisa, sobre todo los abdominales.
Alba: Muchas chicas van a querer pegarme.
Kevin: Porque tu novio es muy guapo, ¿verdad?-dijo con un tono de superioridad.
Alba: Tampoco te lo creas tanto que yo también tengo a mis fans.-añadí con tono de superioridad, al igual que él.
Kevin: Bueno, nos vamos ya ¿o vamos a seguir discutiendo de quien es mas guapo?
Salimos de su casa, cerramos con llave y fuimos caminando a un parque que estaba cerca de la casa Kevin. Tenía un pequeño lago con patos y todo. Me senté en la orilla y Kevin se sentó al lado mío, estábamos abrazados y comentando lo que había ocurrido del castigo que me había puesto mi madre.
Kevin: ¿Qué castigo crees q te pondra cuando te vea?
Alba: El peor que se pueda poner supongo.
Kevin: Bueno de todas maneras quedan solo 2 semanas para que empiezen las clases, nos veríamos todos los días.
Alba: Pero tu estas en un curso más que yo, solo nos veríamos en el recreo.
Kevin: Y te podría ir a recoger y a llevar a tu casa.
Alba: Pero solo tendriamos esos ratitos-dije haciendo pucheros.
Kevin: Y no tendríamos noches felices-añadió haciendo pucheros también. Estuvimos un rato así, pero a la media hora, nos fuimos a casa a prepararnos.
-Narra Dafne.
Desperté al lado de Aithor. Yo estaba sin los pantalones, tan solo tenía, a parte de la ropa interior, la camisa puesta.
Me levanté asustada tras la idea de haber tenido relaciones con él.
sábado, 1 de junio de 2013
CAPÍTULO 15.
Aithor: ¡Vaya! ¡No esperaba verte así!-exclamó nervioso.
Dafne: No pasa nada.-contesté.-Gracias por abrirme la puerta.
Aithor: ¿Qué?-preguntó sorprendido.-Tú, Dafne, decir "gracias".
Dafne: Sí.-respondí entre risas.-Es que estar encerrada me cambia.
Aithor: Ya veo.-contestó mirándome de arriba a abajo.-Bueno, cambiate y te espero fuera.
Aithor salió de mi habitación y yo comencé a cambiarme.
Cuando estuve lista, le avisé para que entrara. Le dije las cosas en las que me tenía que ayudar para preparar la fiesta.
Aithor: ¿Y tus padres?
Dafne: ¡Que les den! ¡Esos están de viaje o vete tu a saber el qué!
Finalizamos la preparación de la fiesta-solo colocamos el decorado, la comida la pondríamos mañana-y le insistí en que me sacara de ahí.
Dafne: Por favor, llevame contigo.-dije haciendo pucheros.
Aithor: No, tu padre se va a enfadar.-respondió serio.
Dafne: Por favor.-repetí poniéndome de rodillas.
Aithor: ¡Dafne!
Dafne: No te pienses mal.-dije entre risas.-Pero por favor, sacame de aquí. Haré lo que sea.
Aithor rodeó sus ojos y tras varios segundos aceptó y salimos de ahí. Caminamos hasta llegar a su casa, pero no entramos por la puerta de entrada, si no por la ventana de su habitación.
Aithor: No hagas ruido.-murmuró.-Todos están durmiendo ya y yo supuestamente debería de estar también durmiendo.
Dafne: ¿Y dónde voy a dormir?
Aithor: Conmigo.
Dafne: Me niego a dormir contigo.
Aithor: O duermes conmigo o te vas a tu casa.
Dafne: Vale, vale. Solo era una broma.
Me acosté en su cama mientras él se ponían el pijama.
Dafne: Prestame un pijama.
Aithor cogió una camisa y unos pantalones cortos y me los lanzó.
Aithor: Eso te servirá.
Me puse lo que me había dado en el baño de su habitación.
Salí de dicho baño y estaba acostado ya en la cama.
Dafne: ¡En la cama ya! Que directo vas.
Aithor: No seas mal pensada. Solo quiero dormir que estoy cansado.
Dafne: Vale, vale.-asentí y me acosté a su lado.
A los minutos, me quede totalmente dormida.
-Narra Alba.
A la mañana siguiente me encontraba en la cama pero abrazada a Kevin. Él estaba mirándome dulcemente.
Alba: ¿Por qué me miras así? Me vas a desgastar.-pregunté riendo.
Kevin: ¿Por qué eres tan mala conmigo?-preguntó.-Con lo que yo te quiero-añadió basándome.
Alba: No soy mala solamente digo lo que se me pasa por la mente.
Kevin: ¿Y ahora que es lo que se te pasa por la cabeza?
Alba: Que te quiero menos que antes.
Kevin: ¿En serio?
Alba: Que no tonto.-dije dandole un ultimo beso corto y sentándome en la cama.-Vamos a desayunar ya anda.
Nos levantamos, bajamos a la cocina preparamos en desayuno y nos sentamos a comer.
Cuando estábamos terminando me llamó alguien.
*Llamada telefónica*
Dafne: ¿Alba dónde estas?
Alba: En casa de mi novio, ¿por qué?
Dafne: ¿Tienes novio? ¿Desde cuando?-comenzó a preguntar.
Alba: Sí tengo novio. Desde ayer
Dafne: ¿Quién es? ¿Ese tal Eduardo?
Alba: Es...alguien que conoces.-dije riendo.-Y por favor, no nombres a Eduardo.
Dafne: Vale, vale. Bueno que tu madre paso por mi casa preguntando por ti. Se le veía un poco furiosa.
Alba: Bueno tengo que colgar que me pillaste desayunando adiós.
*Final llamada telefónica.*
Kevin: ¿Quien era? ¿Y por qué no le dijiste que yo era tu novio?-preguntó intrigado.
Alba: Era Dafne y no se lo dije porque creo que es mejor darle la noticia hoy en la fiesta.
Él me sonrió tierno y tras varios segundos me susurró algo a mi oído.
Kevin: Te amo.
Kevin me amaba. Esto estaba yendo demasiado lejos. Yo no puedo dejar que se enamore de mí.
Dafne: No pasa nada.-contesté.-Gracias por abrirme la puerta.
Aithor: ¿Qué?-preguntó sorprendido.-Tú, Dafne, decir "gracias".
Dafne: Sí.-respondí entre risas.-Es que estar encerrada me cambia.
Aithor: Ya veo.-contestó mirándome de arriba a abajo.-Bueno, cambiate y te espero fuera.
Aithor salió de mi habitación y yo comencé a cambiarme.
Cuando estuve lista, le avisé para que entrara. Le dije las cosas en las que me tenía que ayudar para preparar la fiesta.
Aithor: ¿Y tus padres?
Dafne: ¡Que les den! ¡Esos están de viaje o vete tu a saber el qué!
Finalizamos la preparación de la fiesta-solo colocamos el decorado, la comida la pondríamos mañana-y le insistí en que me sacara de ahí.
Dafne: Por favor, llevame contigo.-dije haciendo pucheros.
Aithor: No, tu padre se va a enfadar.-respondió serio.
Dafne: Por favor.-repetí poniéndome de rodillas.
Aithor: ¡Dafne!
Dafne: No te pienses mal.-dije entre risas.-Pero por favor, sacame de aquí. Haré lo que sea.
Aithor rodeó sus ojos y tras varios segundos aceptó y salimos de ahí. Caminamos hasta llegar a su casa, pero no entramos por la puerta de entrada, si no por la ventana de su habitación.
Aithor: No hagas ruido.-murmuró.-Todos están durmiendo ya y yo supuestamente debería de estar también durmiendo.
Dafne: ¿Y dónde voy a dormir?
Aithor: Conmigo.
Dafne: Me niego a dormir contigo.
Aithor: O duermes conmigo o te vas a tu casa.
Dafne: Vale, vale. Solo era una broma.
Me acosté en su cama mientras él se ponían el pijama.
Dafne: Prestame un pijama.
Aithor cogió una camisa y unos pantalones cortos y me los lanzó.
Aithor: Eso te servirá.
Me puse lo que me había dado en el baño de su habitación.
Salí de dicho baño y estaba acostado ya en la cama.
Dafne: ¡En la cama ya! Que directo vas.
Aithor: No seas mal pensada. Solo quiero dormir que estoy cansado.
Dafne: Vale, vale.-asentí y me acosté a su lado.
A los minutos, me quede totalmente dormida.
-Narra Alba.
A la mañana siguiente me encontraba en la cama pero abrazada a Kevin. Él estaba mirándome dulcemente.
Alba: ¿Por qué me miras así? Me vas a desgastar.-pregunté riendo.
Kevin: ¿Por qué eres tan mala conmigo?-preguntó.-Con lo que yo te quiero-añadió basándome.
Alba: No soy mala solamente digo lo que se me pasa por la mente.
Kevin: ¿Y ahora que es lo que se te pasa por la cabeza?
Alba: Que te quiero menos que antes.
Kevin: ¿En serio?
Alba: Que no tonto.-dije dandole un ultimo beso corto y sentándome en la cama.-Vamos a desayunar ya anda.
Nos levantamos, bajamos a la cocina preparamos en desayuno y nos sentamos a comer.
Cuando estábamos terminando me llamó alguien.
*Llamada telefónica*
Dafne: ¿Alba dónde estas?
Alba: En casa de mi novio, ¿por qué?
Dafne: ¿Tienes novio? ¿Desde cuando?-comenzó a preguntar.
Alba: Sí tengo novio. Desde ayer
Dafne: ¿Quién es? ¿Ese tal Eduardo?
Alba: Es...alguien que conoces.-dije riendo.-Y por favor, no nombres a Eduardo.
Dafne: Vale, vale. Bueno que tu madre paso por mi casa preguntando por ti. Se le veía un poco furiosa.
Alba: Bueno tengo que colgar que me pillaste desayunando adiós.
*Final llamada telefónica.*
Kevin: ¿Quien era? ¿Y por qué no le dijiste que yo era tu novio?-preguntó intrigado.
Alba: Era Dafne y no se lo dije porque creo que es mejor darle la noticia hoy en la fiesta.
Él me sonrió tierno y tras varios segundos me susurró algo a mi oído.
Kevin: Te amo.
Kevin me amaba. Esto estaba yendo demasiado lejos. Yo no puedo dejar que se enamore de mí.
CAPÍTULO 14.
Alba: Mm...vale.-respondí sin pensar.
Kevin: No lo dices muy convencida.-dijo triste.
Alba: Sí, si quiero salir contigo.
¿Había dicho que sí? ¿Desde cuándo me gustaba Kevin?
Él se acercó a mí y me dio un beso corto en los labios, luego, entró a ducharse.
Yo fuí a el salón y me puse a ver la tele. Al rato llega Kevin con una toalla enrollada en su cintura. Se sentó a mi lado dandome un corto beso en los labios.
Kevin: Yo ya me bañé, ya puedes bañarte tú, amor.
Alba: Va..va..vale..-contesté levantándome del sillón.
Fui hacia el baño y comencé a quitarme la ropa. Entré a la ducha y comencé a ducharme. Mientras el agua recorría mi cuerpo pensaba y analizaba lo que acababa de pasar.
¿Estaba con Kevin? ¿Con mi mejor amigo? ¿Pero por qué? Él a mí no me gusta, ni estoy enamorada. Solo estoy con él por no hacerle daño...¿Tan blanda y sensible me había hecho?
Rápidamente salí de la ducha y baje al salón enrollada en una toalla.
Kevin: Creía que no te gustaba ir por la casa desnuda.-dijo riéndose.
Alba: No voy desnuda.-contesté.-Voy con una toalla y es porque me olvidé de subir la ropa, idiota.
Kevin: Espera que te ayudo a buscar tu ropa.
Buscamos entre las bolsas ropa interior y un vestido veraniego.
Alba: Gracias.-agradecí dirigiéndome hacia la habitación con la ropa en las manos.
Kevin: Ya me lo agradeceras mañana-dijo riéndose.
Alba: Deja de pensar en esas cosas salido.-dije entre risas.
Kevin: Yo me refería a que irías conmigo a dar una vuelta y me besarías delante de todo el mundo.-replicó.
Alba: Sí, sí. Que listo eres para inventarte excusas.-respondí.
Entré a la habitación y comencé a cambiarme y a arreglarme.
Me dirigí a la cama, cambié las sábanas y me quedé dormida. Me sentía fatal.
-Narra Dafne
Terminé de llamar a toda la gente y llamé a Aithor de nuevo.
*Llamada telefónica.*
Aithor: ¡Dafne!
Dafne: Aithor, te voy a pedir un favor.
Aithor: Dime.
Dafne: Ven a mi casa y abreme la maldita puerta de mi habitación.
Aithor: Vale, vale. Voy enseguida.
*Final llamada telefónica.*
Espere mientras llegaba Aithor y me fui a duchar.
Terminé y salí de la ducha con la toalla enrollada. Abrí la puerta del baño y estaba Aithor con una cara dificil de explicar.
Kevin: No lo dices muy convencida.-dijo triste.
Alba: Sí, si quiero salir contigo.
¿Había dicho que sí? ¿Desde cuándo me gustaba Kevin?
Él se acercó a mí y me dio un beso corto en los labios, luego, entró a ducharse.
Yo fuí a el salón y me puse a ver la tele. Al rato llega Kevin con una toalla enrollada en su cintura. Se sentó a mi lado dandome un corto beso en los labios.
Kevin: Yo ya me bañé, ya puedes bañarte tú, amor.
Alba: Va..va..vale..-contesté levantándome del sillón.
Fui hacia el baño y comencé a quitarme la ropa. Entré a la ducha y comencé a ducharme. Mientras el agua recorría mi cuerpo pensaba y analizaba lo que acababa de pasar.
¿Estaba con Kevin? ¿Con mi mejor amigo? ¿Pero por qué? Él a mí no me gusta, ni estoy enamorada. Solo estoy con él por no hacerle daño...¿Tan blanda y sensible me había hecho?
Rápidamente salí de la ducha y baje al salón enrollada en una toalla.
Kevin: Creía que no te gustaba ir por la casa desnuda.-dijo riéndose.
Alba: No voy desnuda.-contesté.-Voy con una toalla y es porque me olvidé de subir la ropa, idiota.
Kevin: Espera que te ayudo a buscar tu ropa.
Buscamos entre las bolsas ropa interior y un vestido veraniego.
Alba: Gracias.-agradecí dirigiéndome hacia la habitación con la ropa en las manos.
Kevin: Ya me lo agradeceras mañana-dijo riéndose.
Alba: Deja de pensar en esas cosas salido.-dije entre risas.
Kevin: Yo me refería a que irías conmigo a dar una vuelta y me besarías delante de todo el mundo.-replicó.
Alba: Sí, sí. Que listo eres para inventarte excusas.-respondí.
Entré a la habitación y comencé a cambiarme y a arreglarme.
Me dirigí a la cama, cambié las sábanas y me quedé dormida. Me sentía fatal.
-Narra Dafne
Terminé de llamar a toda la gente y llamé a Aithor de nuevo.
*Llamada telefónica.*
Aithor: ¡Dafne!
Dafne: Aithor, te voy a pedir un favor.
Aithor: Dime.
Dafne: Ven a mi casa y abreme la maldita puerta de mi habitación.
Aithor: Vale, vale. Voy enseguida.
*Final llamada telefónica.*
Espere mientras llegaba Aithor y me fui a duchar.
Terminé y salí de la ducha con la toalla enrollada. Abrí la puerta del baño y estaba Aithor con una cara dificil de explicar.
miércoles, 29 de mayo de 2013
CAPÍTULO 13.
Caminamos, bueno, más bien corrimos hacia su coche. Luego, condujo hasta llegar a mi casa.
Alba: Aquí no me voy a quedar.
Kevin: Tienes que ir a tu casa.
Alba: Llevame a tu casa.-dije haciendo pucheros.
Kevin: No, debes bajarte aquí.
Alba: Por favor.-Insistí.
Kevin: Venga, vale.-dijo.-Pero solo esta noche.
Me pusé contenta y fuimos a su casa.
Entramos y todavía estaban en el salón aquellas bolsas de ropa.
Kevin: ¿Comemos algo? Son las 3 de la tarde.
Alba: ¡Pidamos una pizza!
Él aceptó y llamamos a la pizzería mas cercana.
Alba: ¿Y qué vamos a hacer esta tarde?-pregunté mientras me sentaba en el sofá.
Kevin: Quedarnos en casa.-contestó.-Si salimos y tu madre te ve, se va a enfadar contigo.
Alba: ¿Tienes miedo de eso?-pregunté entre risas.
Kevin: Un poco sí.
Alba: Olvidate de mi madre y salgamos.-insistí.
Kevin: Como quieras.-dijo mientras rodeaba sus ojos.
A los minutos, nos trajeron la pizza y comimos.
Kevin: Me debes el dinero que me gasté en esto.
Alba: No tengo dinero para pagarte.
Kevin: Puedes pagarme de otra manera.-dijo con una sonrisa muy pícara.
Alba: ¿A que manera te refieres?-pregunté también con una sonrisa muy pícara.
Kevin: Tu sabrás.-dijo acercándose a mí. Alba: ¿De esta manera?-pregunté mientras le besaba el cuello.
Le quité la camisa y toqué su perfecto torso.
Kevin: Sí, de esta forma.-respondió riéndose mientras me quitaba la camisa. Yo seguía besándole el cuello mientras el me cogía en peso y me llevaba a la habitación. Me soltó encima de la cama, quedándose él encima mio. Los dos estabamos terminamos en ropa interior.
Alba: Ya está, ya te pagué suficiente. Dos pizzas no valen tanto.-dije riendo.
Kevin: No me dejes así.-dijo haciendo pucheros.
Alba: 2 pizzas no valen tanto.-repetí dandole un corto beso mientras me daba la vuelta y quedaba encima de el.
Me desabrochó el sujetador y lo lanzó a un lado. No podía resistirme, así que le seguí el juego. Él me quitó toda mi ropa interior y, luego, se quitó sus boxers. Sentí como su entre pierna rozaba mis senos. Yo le besaba para desahogar mis pequeños gemidos. Notaba como entraba en mí muy delicadamente, cada vez daba envestidas mas fuertes y al rato terminamos con un gran orgasmo. Él cayo en la cama al lado mío y yo apoyé mi cabeza en su torso.
Alba: No debería haber hecho esto.-dije mientas me levantaba y buscaba mi ropa.
Kevin: ¿Por qué? ¿No te ha gustado?-preguntó mirándome.
Alba: No es que no me haya gustado. Me gustó y mucho, pero yo te tenía como un amigo y ahora no podré confiar en ti.-decía mientras me dirigía a bajar las escaleras.
Kevin: ¡Espera!-exclamó cogiéndome del brazo.
Me giré y mis ojos se fueron a su entre pierna. No se había puesto tan siquiera sus boxers.
Alba: ¿Que..que..que quieres?-pregunté nerviosa.
Kevin: ¿Te pone nerviosa verme desnudo?-preguntó con una sonrisa muy pícara.
Alba: Kevin, ¿qué querías decirme?, dilo ya antes de que me canse y me vaya.
Kevin: ¿Quieres salir conmigo?-preguntó nervioso.
No sabía que responder. Él sabe perfectamente que yo nunca me he enamorado, ni quiero salir con nadie. Ese rollo no me va.
Alba: Aquí no me voy a quedar.
Kevin: Tienes que ir a tu casa.
Alba: Llevame a tu casa.-dije haciendo pucheros.
Kevin: No, debes bajarte aquí.
Alba: Por favor.-Insistí.
Kevin: Venga, vale.-dijo.-Pero solo esta noche.
Me pusé contenta y fuimos a su casa.
Entramos y todavía estaban en el salón aquellas bolsas de ropa.
Kevin: ¿Comemos algo? Son las 3 de la tarde.
Alba: ¡Pidamos una pizza!
Él aceptó y llamamos a la pizzería mas cercana.
Alba: ¿Y qué vamos a hacer esta tarde?-pregunté mientras me sentaba en el sofá.
Kevin: Quedarnos en casa.-contestó.-Si salimos y tu madre te ve, se va a enfadar contigo.
Alba: ¿Tienes miedo de eso?-pregunté entre risas.
Kevin: Un poco sí.
Alba: Olvidate de mi madre y salgamos.-insistí.
Kevin: Como quieras.-dijo mientras rodeaba sus ojos.
A los minutos, nos trajeron la pizza y comimos.
Kevin: Me debes el dinero que me gasté en esto.
Alba: No tengo dinero para pagarte.
Kevin: Puedes pagarme de otra manera.-dijo con una sonrisa muy pícara.
Alba: ¿A que manera te refieres?-pregunté también con una sonrisa muy pícara.
Kevin: Tu sabrás.-dijo acercándose a mí. Alba: ¿De esta manera?-pregunté mientras le besaba el cuello.
Le quité la camisa y toqué su perfecto torso.
Kevin: Sí, de esta forma.-respondió riéndose mientras me quitaba la camisa. Yo seguía besándole el cuello mientras el me cogía en peso y me llevaba a la habitación. Me soltó encima de la cama, quedándose él encima mio. Los dos estabamos terminamos en ropa interior.
Alba: Ya está, ya te pagué suficiente. Dos pizzas no valen tanto.-dije riendo.
Kevin: No me dejes así.-dijo haciendo pucheros.
Alba: 2 pizzas no valen tanto.-repetí dandole un corto beso mientras me daba la vuelta y quedaba encima de el.
Me desabrochó el sujetador y lo lanzó a un lado. No podía resistirme, así que le seguí el juego. Él me quitó toda mi ropa interior y, luego, se quitó sus boxers. Sentí como su entre pierna rozaba mis senos. Yo le besaba para desahogar mis pequeños gemidos. Notaba como entraba en mí muy delicadamente, cada vez daba envestidas mas fuertes y al rato terminamos con un gran orgasmo. Él cayo en la cama al lado mío y yo apoyé mi cabeza en su torso.
Alba: No debería haber hecho esto.-dije mientas me levantaba y buscaba mi ropa.
Kevin: ¿Por qué? ¿No te ha gustado?-preguntó mirándome.
Alba: No es que no me haya gustado. Me gustó y mucho, pero yo te tenía como un amigo y ahora no podré confiar en ti.-decía mientras me dirigía a bajar las escaleras.
Kevin: ¡Espera!-exclamó cogiéndome del brazo.
Me giré y mis ojos se fueron a su entre pierna. No se había puesto tan siquiera sus boxers.
Alba: ¿Que..que..que quieres?-pregunté nerviosa.
Kevin: ¿Te pone nerviosa verme desnudo?-preguntó con una sonrisa muy pícara.
Alba: Kevin, ¿qué querías decirme?, dilo ya antes de que me canse y me vaya.
Kevin: ¿Quieres salir conmigo?-preguntó nervioso.
No sabía que responder. Él sabe perfectamente que yo nunca me he enamorado, ni quiero salir con nadie. Ese rollo no me va.
CAPÍTULO 12.
-Narra Alba.
Kevin ya estaba convencido para que viniera a la fiesta, ahora faltaba Alicia, mi mejor amiga.
Alba: Acompañame a casa de Alicia.
Kevin: Vale, vamos.
Fuimos hacia su coche y me condujo hasta la casa de mi amiga.
Nos bajamos y le toqué la puerta.
Xxx: ¡Ya voy!-gritó una voz de detrás de la puerta.
Esperamos unos minutos y nos abrió Alicia.
Alicia: ¡Alba!
Alba: ¡Alicia!
Kevin: ¡Kevin!
Todos nos reímos.
Alicia: Bueno, ¿qué pasó? Pensé que te había castigado.
Alba: ¿Cómo lo sabes? Bueno, da igual. Lo que te quería decir es que mañana va a haber una fiesta en casa de Dafne.
Alicia: ¿Dafne? ¿Quién es esa?
Alba: La chica del centro comercial.
Alicia: ¡Ah, vale! ¿A qué hora?
Alba: A las 5, llámame y te digo la dirección.
Alicia: Vale, vale.
Alba: ¡Y trae a tus hermanos!
Alicia: ¿A Samuel y Sergio?
Alba: ¡Sí!
Kevin: Alba.-me tocó el hombro.-¡Vámonos!-me agarró del brazo.
Alba: ¿Qué pasa?
Alicia: ¡Tu madre viene por la otra calle!-añadió.-¡Entren a casa!
Alicia nos empujó a los dos hacia dentro de su casa, después nos metió en su habitación. En ese momento tocaron la puerta y Alicia bajó corriendo.
Alba: ¿Que crees q estará pasando allá abajo?
Kevin: Pues que tu madre te esta buscando, Alicia se va a poner nerviosa y tu madre va a entrar en la casa buscandote.
Alba: ¿En serio?-pregunté sorprendida.
Kevin: Sí, pero no te preocupes, vamos a encondernos bajo la cama.
Nos metimos debajo de la cama de Alicia. Era una cama individual y estábamos muy juntos intentando que no se nos viera.
Alba: Estoy muy incomoda aquí abajo.
Kevin: no más que yo.-dijo mientras se daba la vuelta quedando frente con frente.
Nos íbamos acercando cada vez más hasta llegar al punto en el que yo podía sentir su respiración, pero nos interrupió mi madre abriendo la puerta. Ella dio una pequeña vuelta por la habitación y se fue al ver no encontrarnos.
Alba: Menos mal.-dije en un suspiro.
Kevin: Tenemos algo pendiente, ¿no?-preguntó acercándose a mí.
Alba: Sí, pero dejame salir ya de aquí me estoy muriendo de calor.
Kevin salió de debajo de la cama y seguidamente yo. Los dos nos sentamos en la cama y él seguía acercándose más a mí.
No puedo mentir, me atraía, pero solo porque es guapo porque eso de enamorarme y salir con alguien, no me va.
Lo besé. Me recoste un poco sobre la cama y él, sobre mí.
Alicia: ¡Alba y Kevin sentado en un banco primero el beso y despues el embarazo!-intervino cantando.
Yo me asusté y sin querer le mordí un poco el labio a Kevin.
Alba: ¿Estás bien? Es que alicia me asustó.-excusé mirando el labio a ver que tal estaba.
Kevin: No pasa nada, pero dolió un poco, tengo que admitirlo.-dijo a la vez que todo reíamos.-Bueno ya es hora de irnos.
Kevin y Alba: ¡Adiós Alicia!
Me cogió de la mano y fuimos al coche.
Kevin ya estaba convencido para que viniera a la fiesta, ahora faltaba Alicia, mi mejor amiga.
Alba: Acompañame a casa de Alicia.
Kevin: Vale, vamos.
Fuimos hacia su coche y me condujo hasta la casa de mi amiga.
Nos bajamos y le toqué la puerta.
Xxx: ¡Ya voy!-gritó una voz de detrás de la puerta.
Esperamos unos minutos y nos abrió Alicia.
Alicia: ¡Alba!
Alba: ¡Alicia!
Kevin: ¡Kevin!
Todos nos reímos.
Alicia: Bueno, ¿qué pasó? Pensé que te había castigado.
Alba: ¿Cómo lo sabes? Bueno, da igual. Lo que te quería decir es que mañana va a haber una fiesta en casa de Dafne.
Alicia: ¿Dafne? ¿Quién es esa?
Alba: La chica del centro comercial.
Alicia: ¡Ah, vale! ¿A qué hora?
Alba: A las 5, llámame y te digo la dirección.
Alicia: Vale, vale.
Alba: ¡Y trae a tus hermanos!
Alicia: ¿A Samuel y Sergio?
Alba: ¡Sí!
Kevin: Alba.-me tocó el hombro.-¡Vámonos!-me agarró del brazo.
Alba: ¿Qué pasa?
Alicia: ¡Tu madre viene por la otra calle!-añadió.-¡Entren a casa!
Alicia nos empujó a los dos hacia dentro de su casa, después nos metió en su habitación. En ese momento tocaron la puerta y Alicia bajó corriendo.
Alba: ¿Que crees q estará pasando allá abajo?
Kevin: Pues que tu madre te esta buscando, Alicia se va a poner nerviosa y tu madre va a entrar en la casa buscandote.
Alba: ¿En serio?-pregunté sorprendida.
Kevin: Sí, pero no te preocupes, vamos a encondernos bajo la cama.
Nos metimos debajo de la cama de Alicia. Era una cama individual y estábamos muy juntos intentando que no se nos viera.
Alba: Estoy muy incomoda aquí abajo.
Kevin: no más que yo.-dijo mientras se daba la vuelta quedando frente con frente.
Nos íbamos acercando cada vez más hasta llegar al punto en el que yo podía sentir su respiración, pero nos interrupió mi madre abriendo la puerta. Ella dio una pequeña vuelta por la habitación y se fue al ver no encontrarnos.
Alba: Menos mal.-dije en un suspiro.
Kevin: Tenemos algo pendiente, ¿no?-preguntó acercándose a mí.
Alba: Sí, pero dejame salir ya de aquí me estoy muriendo de calor.
Kevin salió de debajo de la cama y seguidamente yo. Los dos nos sentamos en la cama y él seguía acercándose más a mí.
No puedo mentir, me atraía, pero solo porque es guapo porque eso de enamorarme y salir con alguien, no me va.
Lo besé. Me recoste un poco sobre la cama y él, sobre mí.
Alicia: ¡Alba y Kevin sentado en un banco primero el beso y despues el embarazo!-intervino cantando.
Yo me asusté y sin querer le mordí un poco el labio a Kevin.
Alba: ¿Estás bien? Es que alicia me asustó.-excusé mirando el labio a ver que tal estaba.
Kevin: No pasa nada, pero dolió un poco, tengo que admitirlo.-dijo a la vez que todo reíamos.-Bueno ya es hora de irnos.
Kevin y Alba: ¡Adiós Alicia!
Me cogió de la mano y fuimos al coche.
CAPÍTULO 11.
Dafne: No es una sorpresa agradable, eso tenlo claro.-contestó.-Me dijo que no podía acostarme con mis amigos, pues voy a preparar una fiesta con todos mis amigos y, por supuesto, contigo.-añadió.-Nos lo vamos a pasar genial.
Alba: ¿Y amigas?
Dafne: Tú, yo y algunas amigas.
Alba: Eso suena bien, bastante bien.-contesté.-¿Y cómo la vas a hacer?
Dafne: Fácil.-respondió.-Uno de mis amigos es un manitas y podrá abrir la puerta de mi casa. Además, podrá subir y abrir la puerta de mi habitación.
Alba: ¿Tú no sabes abrir tu propia puerta?
Dafne: No, nunca supe.
Alba: Tengo que enseñarte.-dije.-¿Y a qué hora?
Dafne: A las 5, ponte guapa.
Alba: Eso siempre.-dije entre risas.-Bueno, tengo que colgar. Adiós y hasta mañana a las 5.
*Final llamada telefónica.*
-Narra Alba.
Despues de la llamada de Dafne abrieron la puerta de mi habitación. Como no, era mi odiosa madre.
Madre de Alba: Alba, vete a hacer este recado.-dijo dandome un papel con varias cosas que hacer.
Alba: ¿No dijiste que no iba a salir de casa hasta que empezaran las clases?-pregunté cruzándome de brazos.
Madre de Alba: Para irte a dar una vuelta. No para hacer recados, venga levantate y vete a hacer lo que te he dicho.
Alba: Yo no...-dije.-Bueno vale ya voy.-recitifiqué.
Me levante y eché a mi madre de mi habitación. Me prepare y salí a hacer el "recado", mas bien fui a la casa de Kevin.
Toque la puerta y me abrió el.
Kevin: Alba, ¿qué haces aquí? ¿No te habian castigado?
Alba: Sí, pero mi madre me mando a hacer recados y pase por aquí.-respondí riéndome.
Kevin: Pensaba que eras mas tonta.-dijo riéndose de mi.
Alba: No seas idiota y dime que paso en casa de Dafne despues de yo irme.-conteste con una mirada fulminante. Kevin: Pues el padre de Dafne la castigó y me echó de su casa.
Alba: ¿en serio?-pregunte sorprendida. Kevin: Sí, estaba de muy mal humor.
Alba: Pues de peor humor se va a poner mañana.-añadí entre risas.
Kevin: ¿Por qué? ¿Qué vas a hacer?
Alba: Dafne y yo vamos a hacer una fiesta en su casa.-contesté.-deberías venirte.-añadí.
Kevin: No, yo no voy que entonces si que me coge mania el viejo ese.-contesto riéndose.
Alba: Anda, ven.-insistí.-Hazlo por mí.
Kevin: No, no.-dijo haciendose el superior.
Alba: Hazlo por Dafne.
A Kevin se le iluminó la cara y aceptó venir.
-Narra Dafne.
Colgué la llamada con Alba y me pusé a llamar a todos los chicos de mi lista de contactos. Entre ellos estaba Aithor, el hermano de Tamara.
*LLamada telefónica.*
Aithor: ¿Hola?
Dafne: ¡Aithor, guapo!
Aithor: ¿Qué tal?
Dafne: Muy bien, pero no te he llamado para que me preguntes que tal estoy.-contesté.-Mañana a las 5 ven a mi casa.
Aithor: ¿Para qué?
Dafne: Eso que más da, sé que te mueres por venir a mi casa.
Aithor: Tienes razón, bueno allí estaré.
*Final llamada telefónica.*
Me encantaba ese chico. Pero para manipularlo. Sé que está enamorado de mí porque su hermana me lo ha dicho, el problema, es que yo de él no. No me gusta nadie, eso de enamorarse como que no me va.
Continué la tarde llamando a todos los chicos y a algunas chicas.
Alba: ¿Y amigas?
Dafne: Tú, yo y algunas amigas.
Alba: Eso suena bien, bastante bien.-contesté.-¿Y cómo la vas a hacer?
Dafne: Fácil.-respondió.-Uno de mis amigos es un manitas y podrá abrir la puerta de mi casa. Además, podrá subir y abrir la puerta de mi habitación.
Alba: ¿Tú no sabes abrir tu propia puerta?
Dafne: No, nunca supe.
Alba: Tengo que enseñarte.-dije.-¿Y a qué hora?
Dafne: A las 5, ponte guapa.
Alba: Eso siempre.-dije entre risas.-Bueno, tengo que colgar. Adiós y hasta mañana a las 5.
*Final llamada telefónica.*
-Narra Alba.
Despues de la llamada de Dafne abrieron la puerta de mi habitación. Como no, era mi odiosa madre.
Madre de Alba: Alba, vete a hacer este recado.-dijo dandome un papel con varias cosas que hacer.
Alba: ¿No dijiste que no iba a salir de casa hasta que empezaran las clases?-pregunté cruzándome de brazos.
Madre de Alba: Para irte a dar una vuelta. No para hacer recados, venga levantate y vete a hacer lo que te he dicho.
Alba: Yo no...-dije.-Bueno vale ya voy.-recitifiqué.
Me levante y eché a mi madre de mi habitación. Me prepare y salí a hacer el "recado", mas bien fui a la casa de Kevin.
Toque la puerta y me abrió el.
Kevin: Alba, ¿qué haces aquí? ¿No te habian castigado?
Alba: Sí, pero mi madre me mando a hacer recados y pase por aquí.-respondí riéndome.
Kevin: Pensaba que eras mas tonta.-dijo riéndose de mi.
Alba: No seas idiota y dime que paso en casa de Dafne despues de yo irme.-conteste con una mirada fulminante. Kevin: Pues el padre de Dafne la castigó y me echó de su casa.
Alba: ¿en serio?-pregunte sorprendida. Kevin: Sí, estaba de muy mal humor.
Alba: Pues de peor humor se va a poner mañana.-añadí entre risas.
Kevin: ¿Por qué? ¿Qué vas a hacer?
Alba: Dafne y yo vamos a hacer una fiesta en su casa.-contesté.-deberías venirte.-añadí.
Kevin: No, yo no voy que entonces si que me coge mania el viejo ese.-contesto riéndose.
Alba: Anda, ven.-insistí.-Hazlo por mí.
Kevin: No, no.-dijo haciendose el superior.
Alba: Hazlo por Dafne.
A Kevin se le iluminó la cara y aceptó venir.
-Narra Dafne.
Colgué la llamada con Alba y me pusé a llamar a todos los chicos de mi lista de contactos. Entre ellos estaba Aithor, el hermano de Tamara.
*LLamada telefónica.*
Aithor: ¿Hola?
Dafne: ¡Aithor, guapo!
Aithor: ¿Qué tal?
Dafne: Muy bien, pero no te he llamado para que me preguntes que tal estoy.-contesté.-Mañana a las 5 ven a mi casa.
Aithor: ¿Para qué?
Dafne: Eso que más da, sé que te mueres por venir a mi casa.
Aithor: Tienes razón, bueno allí estaré.
*Final llamada telefónica.*
Me encantaba ese chico. Pero para manipularlo. Sé que está enamorado de mí porque su hermana me lo ha dicho, el problema, es que yo de él no. No me gusta nadie, eso de enamorarse como que no me va.
Continué la tarde llamando a todos los chicos y a algunas chicas.
lunes, 27 de mayo de 2013
CAPÍTULO 10.
Dafne: Papá puedo explicarte...-murmuró.
Padre de Dafne: Aquí no hay nada que explicar, ¡bajen los tres ahora mismo al salón!-añadió enfadado.-¡YA!
Dafne: Pero pa..-intentó decir.
Padre de Danfe: ¡YA!-repitió.
Los tres obedecimos y bajamos al salón. Allí se encontraban mi madre y 2 seguritas.
Alba: ¡Mamá! ¿Qué haces aquí?-pregunté sorprendida.
Madre de Alba: Te vienes conmigo sí o sí.-respondió cogiendome del brazo.
Yo me solté.
Madre de Alba: No empecemos.
Alba: No me toques, no eres nadie para tocarme.
Siento que alguien me coge por la cintura. Me doy la vuelta, y era uno de los seguritas. Este me coge y me pone en su hombro. Luego, me lleva hasta el coche de mi madre y, como era de esperar, yo estaba pegando gritos exigiendo que me soltara.
Entramos en el coche, y allí me tranquilicé un poco.
-Narra Dafne.
Padre de Dafne: ¿Me vas a decir quién es este chico?
Dafne: Un amigo de Alba.
Padre de Dafne: Pues yo no me acuesto con amigos.-dijo sarcástico.
Dafne: Pues a mí me da igual lo que tú hagas o dejes de hacer.
Padre de Dafne: Respetame.
Dafne: Hazte respetar.
Padre de Dafne: Estas castigada hasta que empiecen las clases.
Dafne: Sí, claro.-burlé.-Como si yo fuera a cumplir el castigo.
Kevin: Bueno señores,-intervino.-yo me voy.
Padre de Dafne: ¿Usted dónde vive?
Kevin: En mi casa.
Mi padre le miró con una mirada de cansancio.
Kevin: Vivo unas manzanas más allá. Puedo ir en mi coche.
Padre de Dafne: Pues vayase. Y no lo quiero ver más con mi hija, y dudo mucho que la madre de Alba quiera que su hija este contigo.
Kevin ni si quiera le prestó atención, se dio media vuelta y salió por la puerta de entrada.
Padre de Dafne: Sube a tu cuarto, allí te quedarás.
Yo subí a mi habitación, sabía perfectamente que al día siguiente o ese mismo día, me iba a escapar.
Antes de entrar, a mi padre, que estaba siguiendo, le ordené que me buscara una criada para que me ordenara mi habitación, pero se negó. Me dijo que tenía que valerme por mí misma y hacer yo mis cosas. Pensé: "¿Pero este que se ha creído?, pero que le voy a hacer...bueno, ya veré mañana. Le tendré preparado una sorpresa no muy agradable."
Entré a la habitación y empecé a recogerla y ordenarla. En unos minutos terminé.
-Narra Alba.
En el coche de camino a mi casa, mi madre no paraba de hablar sobre mi comportamiento. Que si soy irresponsable, que si soy una guarra que se acuesta con todos, que si soy esto, que si aquello; me tenía cansada. Menos mal que en varios minutos, llegamos a casa. Allí me bajé del coche y subí a mi habitación.
Madre de Alba: Ahí te vas a quedar castigada hasta que empiecen las clases.
Alba: O sea, una semana.
Madre de Alba: Sí, y después ya veremos.
Le di un portazo a la puerta de mi habitación, y después, me tiré en la cama a dormir. Pero no podía, no conseguía conciliar el sueño. Así que llamé a mi querida amiga Dafne.
*Llamada telefónica.*
Dafne: Hola Alba, ¿te han castigado?
Alba: Sí, en mi habitación encerrada hasta que empiecen las clases. ¿Y a ti?
Dafne: Igual.-contestó.-Seguramente se pusieron de acuerdo.-añadió entre risas.
Alba: Parece ser que sí.-repliqué.-¿Y qué piensas hacer mañana?
Dafne: Le tengo una sorpresa a mi padre.
Alba: ¿Cuál? ¿Qué sorpresa?
Padre de Dafne: Aquí no hay nada que explicar, ¡bajen los tres ahora mismo al salón!-añadió enfadado.-¡YA!
Dafne: Pero pa..-intentó decir.
Padre de Danfe: ¡YA!-repitió.
Los tres obedecimos y bajamos al salón. Allí se encontraban mi madre y 2 seguritas.
Alba: ¡Mamá! ¿Qué haces aquí?-pregunté sorprendida.
Madre de Alba: Te vienes conmigo sí o sí.-respondió cogiendome del brazo.
Yo me solté.
Madre de Alba: No empecemos.
Alba: No me toques, no eres nadie para tocarme.
Siento que alguien me coge por la cintura. Me doy la vuelta, y era uno de los seguritas. Este me coge y me pone en su hombro. Luego, me lleva hasta el coche de mi madre y, como era de esperar, yo estaba pegando gritos exigiendo que me soltara.
Entramos en el coche, y allí me tranquilicé un poco.
-Narra Dafne.
Padre de Dafne: ¿Me vas a decir quién es este chico?
Dafne: Un amigo de Alba.
Padre de Dafne: Pues yo no me acuesto con amigos.-dijo sarcástico.
Dafne: Pues a mí me da igual lo que tú hagas o dejes de hacer.
Padre de Dafne: Respetame.
Dafne: Hazte respetar.
Padre de Dafne: Estas castigada hasta que empiecen las clases.
Dafne: Sí, claro.-burlé.-Como si yo fuera a cumplir el castigo.
Kevin: Bueno señores,-intervino.-yo me voy.
Padre de Dafne: ¿Usted dónde vive?
Kevin: En mi casa.
Mi padre le miró con una mirada de cansancio.
Kevin: Vivo unas manzanas más allá. Puedo ir en mi coche.
Padre de Dafne: Pues vayase. Y no lo quiero ver más con mi hija, y dudo mucho que la madre de Alba quiera que su hija este contigo.
Kevin ni si quiera le prestó atención, se dio media vuelta y salió por la puerta de entrada.
Padre de Dafne: Sube a tu cuarto, allí te quedarás.
Yo subí a mi habitación, sabía perfectamente que al día siguiente o ese mismo día, me iba a escapar.
Antes de entrar, a mi padre, que estaba siguiendo, le ordené que me buscara una criada para que me ordenara mi habitación, pero se negó. Me dijo que tenía que valerme por mí misma y hacer yo mis cosas. Pensé: "¿Pero este que se ha creído?, pero que le voy a hacer...bueno, ya veré mañana. Le tendré preparado una sorpresa no muy agradable."
Entré a la habitación y empecé a recogerla y ordenarla. En unos minutos terminé.
-Narra Alba.
En el coche de camino a mi casa, mi madre no paraba de hablar sobre mi comportamiento. Que si soy irresponsable, que si soy una guarra que se acuesta con todos, que si soy esto, que si aquello; me tenía cansada. Menos mal que en varios minutos, llegamos a casa. Allí me bajé del coche y subí a mi habitación.
Madre de Alba: Ahí te vas a quedar castigada hasta que empiecen las clases.
Alba: O sea, una semana.
Madre de Alba: Sí, y después ya veremos.
Le di un portazo a la puerta de mi habitación, y después, me tiré en la cama a dormir. Pero no podía, no conseguía conciliar el sueño. Así que llamé a mi querida amiga Dafne.
*Llamada telefónica.*
Dafne: Hola Alba, ¿te han castigado?
Alba: Sí, en mi habitación encerrada hasta que empiecen las clases. ¿Y a ti?
Dafne: Igual.-contestó.-Seguramente se pusieron de acuerdo.-añadió entre risas.
Alba: Parece ser que sí.-repliqué.-¿Y qué piensas hacer mañana?
Dafne: Le tengo una sorpresa a mi padre.
Alba: ¿Cuál? ¿Qué sorpresa?
CAPÍTULO 9.
Era mi padre acompañado por dos guardias de la casa y una mujer. Rápidamente me escondí debajo de la cama; Alba, detrás de las cortinas de la ventana; y Kevin, se escondió detrás de un armario.
Padre de Dafne: Bueno señora Lopez, aquí es donde dormía mi hija, ojala regresé pronto; no sabe el problema que le va a caer encima.
Señora Lopez(Madre de Alba): Lo mismo le digo a mi hija, cuando regresé no sé ni que castigo le pondré, pero uno muy grave va a ser.
Estos salieron de la habitación, cerrándola con llave, pero antes, cerraron todas las ventanas.
-Narra Alba.
La mujer que había entrado era mi madre, ¿qué estaba haciendo aquí? ¿De qué conocía al padre de Dafne?
Iba a salir de detrás de las cortinas cuando escuché que volvían a abrir la puerta. Volví a esconderme. Era el padre de Dafne que estaba rebuscando por todos los armarios algo que no pude ver. Parecía que estaba muy enfadado y preocupado. Cansado de buscar y saliendo de la habitación, se encuentra en el suelo una cartera. La coge y se va.
Al ver que definitivamente se iba, salí de detrás de las cortinas, Dafne de debajo de la cama y Kevin de detrás del armario.
Alba: ¿Qué es lo que se llevaba tu padre?-pregunté mirando a Dafne.-Yo es que no pude ver bien por las cortinas.
Kevin: Se llevaba una cartera negra.
Dafne: Era una cartera negra, mi cartera negra, la que yo venía a buscar. Ahí yo tenía mis ahorros y la tarjeta de crédito, la que ellos no sabían de su existencia. Ahora no tengo nada de dinero.-contestó decepcionada.-Aunque, da igual. Lo importante ahora es salir de aquí.
Dafne estaba histérica. No habían pasado ni 5 minutos y ya estaba de esa manera. No paraba de dar golpes a la puerta, e intentar abrir las ventanas; pero era imposible, todo estaba bien cerrado.
Yo cogí una silla que estaba en la habitación y la tiré en contra de la ventana, para que esta se rompiera.
Dafne: No la podrás romper.
Alba: Por lo menos intento salir de aquí.
Dafne: Yo también lo estoy intentando, ¿sabes?
Alba: Pues no veo que consigas nada.
Dafne: Lo mismo te digo.
Kevin: Dejen de discutir.
Alba y Dafne: ¡No me da la gana!
Dafne y yo empezamos a pelearnos. Nos tirábamos de los pelos y nos dábamos cachetones. Kevin inmediatamente intervino a separarnos.
Kevin: Callense o nos van a oír.
Xxx: Demasiado tarde.-intervino una voz que no reconocía.
Padre de Dafne: Bueno señora Lopez, aquí es donde dormía mi hija, ojala regresé pronto; no sabe el problema que le va a caer encima.
Señora Lopez(Madre de Alba): Lo mismo le digo a mi hija, cuando regresé no sé ni que castigo le pondré, pero uno muy grave va a ser.
Estos salieron de la habitación, cerrándola con llave, pero antes, cerraron todas las ventanas.
-Narra Alba.
La mujer que había entrado era mi madre, ¿qué estaba haciendo aquí? ¿De qué conocía al padre de Dafne?
Iba a salir de detrás de las cortinas cuando escuché que volvían a abrir la puerta. Volví a esconderme. Era el padre de Dafne que estaba rebuscando por todos los armarios algo que no pude ver. Parecía que estaba muy enfadado y preocupado. Cansado de buscar y saliendo de la habitación, se encuentra en el suelo una cartera. La coge y se va.
Al ver que definitivamente se iba, salí de detrás de las cortinas, Dafne de debajo de la cama y Kevin de detrás del armario.
Alba: ¿Qué es lo que se llevaba tu padre?-pregunté mirando a Dafne.-Yo es que no pude ver bien por las cortinas.
Kevin: Se llevaba una cartera negra.
Dafne: Era una cartera negra, mi cartera negra, la que yo venía a buscar. Ahí yo tenía mis ahorros y la tarjeta de crédito, la que ellos no sabían de su existencia. Ahora no tengo nada de dinero.-contestó decepcionada.-Aunque, da igual. Lo importante ahora es salir de aquí.
Dafne estaba histérica. No habían pasado ni 5 minutos y ya estaba de esa manera. No paraba de dar golpes a la puerta, e intentar abrir las ventanas; pero era imposible, todo estaba bien cerrado.
Yo cogí una silla que estaba en la habitación y la tiré en contra de la ventana, para que esta se rompiera.
Dafne: No la podrás romper.
Alba: Por lo menos intento salir de aquí.
Dafne: Yo también lo estoy intentando, ¿sabes?
Alba: Pues no veo que consigas nada.
Dafne: Lo mismo te digo.
Kevin: Dejen de discutir.
Alba y Dafne: ¡No me da la gana!
Dafne y yo empezamos a pelearnos. Nos tirábamos de los pelos y nos dábamos cachetones. Kevin inmediatamente intervino a separarnos.
Kevin: Callense o nos van a oír.
Xxx: Demasiado tarde.-intervino una voz que no reconocía.
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