Era mi padre acompañado por dos guardias de la casa y una mujer. Rápidamente me escondí debajo de la cama; Alba, detrás de las cortinas de la ventana; y Kevin, se escondió detrás de un armario.
Padre de Dafne: Bueno señora Lopez, aquí es donde dormía mi hija, ojala regresé pronto; no sabe el problema que le va a caer encima.
Señora Lopez(Madre de Alba): Lo mismo le digo a mi hija, cuando regresé no sé ni que castigo le pondré, pero uno muy grave va a ser.
Estos salieron de la habitación, cerrándola con llave, pero antes, cerraron todas las ventanas.
-Narra Alba.
La mujer que había entrado era mi madre, ¿qué estaba haciendo aquí? ¿De qué conocía al padre de Dafne?
Iba a salir de detrás de las cortinas cuando escuché que volvían a abrir la puerta. Volví a esconderme. Era el padre de Dafne que estaba rebuscando por todos los armarios algo que no pude ver. Parecía que estaba muy enfadado y preocupado. Cansado de buscar y saliendo de la habitación, se encuentra en el suelo una cartera. La coge y se va.
Al ver que definitivamente se iba, salí de detrás de las cortinas, Dafne de debajo de la cama y Kevin de detrás del armario.
Alba: ¿Qué es lo que se llevaba tu padre?-pregunté mirando a Dafne.-Yo es que no pude ver bien por las cortinas.
Kevin: Se llevaba una cartera negra.
Dafne: Era una cartera negra, mi cartera negra, la que yo venía a buscar. Ahí yo tenía mis ahorros y la tarjeta de crédito, la que ellos no sabían de su existencia. Ahora no tengo nada de dinero.-contestó decepcionada.-Aunque, da igual. Lo importante ahora es salir de aquí.
Dafne estaba histérica. No habían pasado ni 5 minutos y ya estaba de esa manera. No paraba de dar golpes a la puerta, e intentar abrir las ventanas; pero era imposible, todo estaba bien cerrado.
Yo cogí una silla que estaba en la habitación y la tiré en contra de la ventana, para que esta se rompiera.
Dafne: No la podrás romper.
Alba: Por lo menos intento salir de aquí.
Dafne: Yo también lo estoy intentando, ¿sabes?
Alba: Pues no veo que consigas nada.
Dafne: Lo mismo te digo.
Kevin: Dejen de discutir.
Alba y Dafne: ¡No me da la gana!
Dafne y yo empezamos a pelearnos. Nos tirábamos de los pelos y nos dábamos cachetones. Kevin inmediatamente intervino a separarnos.
Kevin: Callense o nos van a oír.
Xxx: Demasiado tarde.-intervino una voz que no reconocía.
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