Caminamos, bueno, más bien corrimos hacia su coche. Luego, condujo hasta llegar a mi casa.
Alba: Aquí no me voy a quedar.
Kevin: Tienes que ir a tu casa.
Alba: Llevame a tu casa.-dije haciendo pucheros.
Kevin: No, debes bajarte aquí.
Alba: Por favor.-Insistí.
Kevin: Venga, vale.-dijo.-Pero solo esta noche.
Me pusé contenta y fuimos a su casa.
Entramos y todavía estaban en el salón aquellas bolsas de ropa.
Kevin: ¿Comemos algo? Son las 3 de la tarde.
Alba: ¡Pidamos una pizza!
Él aceptó y llamamos a la pizzería mas cercana.
Alba: ¿Y qué vamos a hacer esta tarde?-pregunté mientras me sentaba en el sofá.
Kevin: Quedarnos en casa.-contestó.-Si salimos y tu madre te ve, se va a enfadar contigo.
Alba: ¿Tienes miedo de eso?-pregunté entre risas.
Kevin: Un poco sí.
Alba: Olvidate de mi madre y salgamos.-insistí.
Kevin: Como quieras.-dijo mientras rodeaba sus ojos.
A los minutos, nos trajeron la pizza y comimos.
Kevin: Me debes el dinero que me gasté en esto.
Alba: No tengo dinero para pagarte.
Kevin: Puedes pagarme de otra manera.-dijo con una sonrisa muy pícara.
Alba: ¿A que manera te refieres?-pregunté también con una sonrisa muy pícara.
Kevin: Tu sabrás.-dijo acercándose a mí. Alba: ¿De esta manera?-pregunté mientras le besaba el cuello.
Le quité la camisa y toqué su perfecto torso.
Kevin: Sí, de esta forma.-respondió riéndose mientras me quitaba la camisa. Yo seguía besándole el cuello mientras el me cogía en peso y me llevaba a la habitación. Me soltó encima de la cama, quedándose él encima mio. Los dos estabamos terminamos en ropa interior.
Alba: Ya está, ya te pagué suficiente. Dos pizzas no valen tanto.-dije riendo.
Kevin: No me dejes así.-dijo haciendo pucheros.
Alba: 2 pizzas no valen tanto.-repetí dandole un corto beso mientras me daba la vuelta y quedaba encima de el.
Me desabrochó el sujetador y lo lanzó a un lado. No podía resistirme, así que le seguí el juego. Él me quitó toda mi ropa interior y, luego, se quitó sus boxers. Sentí como su entre pierna rozaba mis senos. Yo le besaba para desahogar mis pequeños gemidos. Notaba como entraba en mí muy delicadamente, cada vez daba envestidas mas fuertes y al rato terminamos con un gran orgasmo. Él cayo en la cama al lado mío y yo apoyé mi cabeza en su torso.
Alba: No debería haber hecho esto.-dije mientas me levantaba y buscaba mi ropa.
Kevin: ¿Por qué? ¿No te ha gustado?-preguntó mirándome.
Alba: No es que no me haya gustado. Me gustó y mucho, pero yo te tenía como un amigo y ahora no podré confiar en ti.-decía mientras me dirigía a bajar las escaleras.
Kevin: ¡Espera!-exclamó cogiéndome del brazo.
Me giré y mis ojos se fueron a su entre pierna. No se había puesto tan siquiera sus boxers.
Alba: ¿Que..que..que quieres?-pregunté nerviosa.
Kevin: ¿Te pone nerviosa verme desnudo?-preguntó con una sonrisa muy pícara.
Alba: Kevin, ¿qué querías decirme?, dilo ya antes de que me canse y me vaya.
Kevin: ¿Quieres salir conmigo?-preguntó nervioso.
No sabía que responder. Él sabe perfectamente que yo nunca me he enamorado, ni quiero salir con nadie. Ese rollo no me va.
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