CAPITULO 14.
Noelia: ¡¿Qué haces?! ¡¿Estás loco?!-Grité.
Saul: No me creéis ¿verdad? Pues os lo voy a demostrar.-Replicó desde la puerta del edificio.
Intente impedir que no entrara pero Samuel me cogió del brazo, sabía que si yo entraba no podría salir. Me dediqué a esperar y a rezar, esperaba que pasara un milagro y salieran todos por la puerta.
Samuel me abrazaba y me consolaba. Por otro lado, Jennifer y Aday estaban sentados juntos.
En un momento miré a la puerta deseando que salieran y vi 3 figuras tras el humo. Saúl llevaba a mi hermana y ayudaba a salir a Luis. Cuando los vi salí corriendo hacia ellos, y pude ver que mi hermana tenia una gran herida en la frente que sangraba, y estaba inconsciente.
Enfermero: ¡ Rápido, subanla a la ambulancia y llevensela al hospital!
Noelia: ¿Qué pasó? Soy su hermana, quiero ir con ella en la ambulancia por favor.
Enfermero: Vale, pueden ir dos personas, ¿alguien más quiere subir?.
Luis: ¡Yo!-Exclamó muy nervioso.
Entramos en la ambulancia y fueron a toda velocidad al hospital.
En el trayecto mi hermana tuvo un ataque cardíaco.
Enfermero: Pónganlo a 100.-No respondía.
Por un momento la dieron por perdida pero en ese momento su corazón volvió a latir. Sentí una gran satisfacción pero también un gran vacío, ya que no sabia si habría sufrido algún otro daño.
Luis al ver todo esto, se sentó en un rincón y empezó a llorar. Me acerqué a él, pero pude ver en sus ojos que lo único que quería era estar solo y desahogarse.
Pasó media hora y ya estábamos en el hospital. Los enfermeros y para-médicos nos pedían que nos fuéramos a la sala de espera, que ellos ya harían su trabajo y nos avisarían de cualquier cosa.
**Narra Luis**
Me senté en aquella incómoda silla de la sala de espera a esperar noticias sobre Bárbara. No hacía más que mirar a todos lados, y ponerme cada vez más nervioso. De repente, abren la puerta y aparecen Aday, Jenifer y Samuel; yo no me inmuté por la llegada de ellos, me quede en mi silla de brazos cruzados.
Noelia: ¡Samuel!
Samuel: ¡Noelia!
Aday: ¡Aday!
Noelia: Eso tuvo gracia.-Todos reímos.
Luis: Yo no le encuentro la gracia.-Intervine.-Tu hermana esta al otro lado de esa puerta muriéndose y tú te estás riendo.
Samuel: Tío, no seas tan borde.
Luis: No soy borde, soy realista.-Me levanté de la silla y me puse en frente de Samuel.
Samuel: Eres un borde, relájate que todo va a salir bien.
Luis: ¿Cómo estás tan seguro?-Pregunté ansiosamente.
Noelia: ¡ Relájate Luis!
Luis: Ahora viene tu novia a apoyarte, lo que faltaba. Anda, adiós.-Dije y volví a sentarme en mi silla con los brazos cruzados.
Samuel: ¿Tienes algún problema? Mira, nosotros no tenemos la culpa que Barbi este muriéndose.
Luis: Vale.-Contesté muy enfadado.
Noelia: ¿Por qué te enfadas?
Luis: Porque tu hermana me importa y mucho, no quiero que le pase nada malo y me molesta que ustedes estéis aquí tan felices y contentos cuando ella lo esta pasando muy mal.-Dije con un nudo en la garganta.
Aday: Luis tiene razón.-Intervino.
Enfermera: Noelia García Montesinos.-Dijo apareciendo por la puerta.-Y Luis Rodríguez Gonzalez.
Noelia y Luis: ¡Aquí!
Enfermera: Pasen por aquí.
Los dos entramos y pudimos ver a Bárbara acostada en una cama con un montón de cables alrededor de ella enchufados a una máquina.
Enfermera: Se esta recuperando. Dentro de una semana podrá volver a su casa. El horario de visitas es este.-Dijo tendiéndome un papel.
Luis: Gracias.-Dije y la enfermera salió de la habitación.
Noelia: ¿Bárbi?-Preguntó silenciosamente sentándose en una esquina de la cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Comenta, anda! ¿A qué esperas?