martes, 26 de marzo de 2013

CAPÍTULO 16.

CAPITULO 16.
**Narra Noelia**
Salí del hospital y en la puerta me encontré a mis padres y mis hermanos. Todos presentaban una cara de tristeza e intriga, menos mi madre.
Pablo: ¡Noelia!-Exclamó y me abrazó.
Noelia: ¡Hola hermanito!
Marcos: ¿Dónde está Barbi?-Preguntó apareciendo por detrás de mí.
Noelia: Esta dentro del hospital, en una camilla. La habitación es la 112.
Marcos y Pablo: ¡Vale!-Dijeron y fueron corriendo a donde estaban mis padres.
Papá: ¡Noelia!-Exclamó viniendo hacia mí.
Noelia: Hola.
Papa: ¿Cómo esta tu hermana? ¿Qué le paso?
Noelia: Todo esto empezó cuando nos echaron de casa.-Contesté fría y cortante.-Y ahora me tengo que ir.
Papá: Noelia...-Mumuró.
Noelia: Samuel y Aday, vámonos.-Les dije a los chicos que se habían alejado un poco para que yo saludará a mis hermanos.-¡Adiós Pablo, adiós Marcos!
Samuel pidió un taxi para que nos llevaran a casa y en el camino estuvieron ellos hablando, yo no dije ni una palabra.
Aday: ¿Por qué eres tan fría con tu padre?
Samuel: Tío...
Aday: ¿Qué? Ah, ¿y por qué tu madre ni te miro?
Samuel: Estas metiendo el dedo en la yaga.
Aday: ¿Por qué?
Samuel: Sus padres la echaron de casa.-Contestó y me abrazó.
Aday: Es verdad...Lo siento Noelia.
Taxista: ¡Hemos llegado! Son 8'6£.
Samuel: ¡Aquí tiene! Gracias.-Dijo amablemente.
Salimos del taxi y entramos al apartamento. Nos arreglamos para pasar la noche allí y estuvimos viendo televisión para esperar a Jenifer.
Aday: ¿Jenifer cuando va a venir?
Noelia: Ni idea.
Samuel: Yo creo que se quedó en el hospital acompañando a Barbi.
Aday: Pff...esta noche voy a tener que dormir solo.-Dijo haciéndose el que estaba triste.
Noelia: Si quieres duerme en la habitación de mi hermana, que esta más cerca de la mía y así no estás tan solo.-Dije riéndome.
Aday acepto y fuimos a la habitación de Bárbara a prepararle la cama, pero todos nos llevamos una gran sorpresa al ver a alguien durmiendo en su cama. 
Samuel volvió a bajar y subió con un bate de béisbol y se acercó sigilosamente a aquella persona. Primero se puso en frente, después le quito la sábana que lo tapaba y por último soltó el bate y lo dejo en una esquina.
Noelia: ¿Qué pasa?-Pregunté desde la puerta de entrada de la habitación.
Aday: ¡Samuel!-Exclamó.
Samuel: ¡Es Luis!
Aday y Noelia: ¿En serio?-Preguntamos sorprendidos acercándonos al supuesto Luis. 
Samuel: ¡Es Luis!-Repitió.
Luis: ¡Callense pesados y dejenme dormir!-Exclamó con muy mal humor.
Samuel: Relajate Luis que si no te has dado cuenta esta no es tu casa.
Noelia: Samuel, callate.-Le dije con la mirada fulminante.
Samuel: Retiro lo dicho, Luis buenas noches.
Luis: ¡Adiós!-Respondió y se volvió a dormir.
Los tres salimos de la habitación; Aday bajo al sofá y Samuel y yo nos quedamos en mi habitación.
Noelia: Samuel, Luis lo está pasando muy mal con lo de Barbi. Por eso actúa de esa manera, dejemosle tranquilo.
Samuel: ¿Pero tiene que pagarla con nosotros?
Noelia: No seas niño chico, no soporto cuando te pones así-Me acoste en la cama y le di la espalda a Samuel.
Samuel: Lo siento...no voy a volver a hacerlo.-Dijo mientras me acariciaba y me besaba el cuello.
Noelia: Siempre dices lo mismo.-Dije mientras le besaba los labios, no podía resistirme, esos labios eran irresistibles. 

Samuel: Esta vez vas a ver que va a ser distinto.-Dijo mientras nos deshaciamos de la ropa y me besaba cada centímetro de mi cuerpo.
Noelia: ¡Espera!-dije cabizbaja. 

Samuel: ¿Que pasa?-dijo preocupandose. 
Noelia: mi hermana esta en el hospital y nosotros aquí haciendo esto. Por favor perdóname  pero no puedo hacerlo en este momento.-Dije mientras me daba la vuelta y lloraba. 
Samuel: No te preocupes, te entiendo...sabes que me tienes aquí para cualquier cosa-Dijo abrazandome. 
Noelia: Gracias-y le dí un ligero beso en los labios. A los minutos ya estaba completamente dormida.
**Narra Barbi**
Me desperté mareada y con la frente ardiendo. Llamé a Jenifer que estaba durmiendo en la camilla de al lado, pero no se despertaba. 
Estuve varios minutos mirando al techo esperando que mi amiga despertaba y con el enorme ardor de mi frente.

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