lunes, 1 de abril de 2013

CAPÍTULO 22

CAPITULO 22.
Bárbara: Luis...no digas eso.-Respondí con los ojos llorosos.
Luis: Es lo que me das a entender, ahora vete. No te quiero volver a ver.-Dijo muy serio y firme dejando a todos boquiabiertos.
Dicho esto, me fui del hospital llorando. Las enfermeras me intentaron detener, pero no pudieron. 
Llegué al apartamento y al verme en el espejo pude ver que aún tenía la venda en la cabeza que me pusieron por el golpe en el accidente. Subí a mi habitación y me cambié de ropa para ponerme el pijama e irme a dormir. No quería vivir mas ese día, era horrible. 
Ya en la cama, preparada para dormir, Jenifer me llamó.
//LLAMADA TELEFÓNICA//
Jenifer: Me enteré de lo de Luis, lo siento mucho.
Bárbara: A mi me da igual.
Jenifer: ¿Qué? 
Bárbara: Que me da igual lo que le pasé a Luis.
Jenifer: ¿Qué os paso?
Bárbara: Pregúntale a él. Ahora me quiero ir a dormir y no hablar con nadie. Adiós.
//FIN LLAMADA TELEFÓNiCA//
Colgué el teléfono, lo apagué y me fui a dormir. 
**Narra Luis**
Al ver a Bárbara con Saúl entrando a verme, me sentí engañado. ¿Cómo se atrevía después de lo del edificio y lo de la pelea a venir con él a verme? No lo entiendo. 
La mandé a que se fuera, no la quiero volver a ver, es una mentirosa y me ha hecho mucho daño.
Cuando todos se fueron me quedé con una enfermera que me estaba haciendo unas pruebas. Ella terminó y justo en ese momento aparecía Samuel. 
Samuel: Tío, eres idiota.
Luis: Porque tú eres muy listo.-Dije sarcásticamente.
Samuel: Abstente de bromas Luis, te quiero hablar de algo serio.
Luis: Si es de Barbi, no quiero saber nada.
Samuel: Es de Barbi...-Murmuró.
Luis: Pues no me interesa.
Samuel: Tío, aunque sea escúchame.
Luis: Te escucho.
Samuel: Vas a perder a Barbi por un mal entendido. Ella no está con Saúl ni mucho menos. Él fue el que vino al hospital a ver a Barbi y todos le contamos lo tuyo y se quedo con ella esperando noticias tuyas. Además ¿tú piensas que Barbi te haría eso? Nunca, ella es una buena chica y no te lo haría nunca. 
Luis: ¿Algo más?
Samuel: No, eso es todo.-Respondió muy serio y a la vez un poco molesto. 
Yo no le dije más nada. Él se me quedó mirando un momento y después se fue. 
Al día siguiente, todo marchaba muy bien. Me sentía mejor que ayer, ya no me dolía tanto el golpe del accidente. Pero cuando me fui a poner de pie, no pude. Mis piernas no respondían. Estaban inmóviles. 
Luis: ¡Enfermera! ¡Enfermera!-Gritaba asustado.
Enfermera: ¿Qué pasa?-Preguntó apareciendo rápidamente por la puerta.
Luis: ¿Por qué no me puedo poner en pie?
Enfermera: Es algo temporal.-Contestó.-Tras el golpe una parte de tu cerebro quedó paralizada y no puedes mover las piernas. Pero tranquilo, cuando pasen unas 6 semanas ya podrás volver a caminar. 
Luis: ¿6 semanas? ¡Eso es mucho!
Enfermera: 6 semanas como mínimo, a lo mejor son 9 semanas. No es seguro, depende de la gravedad de la parálisis.
Luis: Ah, vale, vale. Gracias, entonces.
Enfermera: De nada.-Dijo e hizo una pausa mientras recogía unas cosas de una mesa.-Por cierto, una chica esta fuera preguntando por ti. ¿Le digo que pase?
Luis: ¿Su nombre es Bárbara García Montesinos?
Enfermera: No, no. Me dijo que se llamaba Anahí. 
Hacia mucho tiempo que no veía a la ex-novia de Samuel, Anahí, para mí era una chica muy simpática y divertida. No sabía por qué Samuel la había dejado. 
Ella entro por la puerta con una hermosa sonrisa y sus bellos ojos azules.
Anahí: Luis, me enteré de lo de tu accidente por tu madre. Lo siento mucho.
Luis: Gracias por venir a verme.
Anahí: De nada. Además siento que todo esto haya sido causado por la estúpida de Bárbara.-Hizo una mueca de asco.
Luis: ¿Perdona? Barbi no es ninguna estúpida.-Contesté muy enfadado.-Estúpida eres tú.
Anahí: Por dios Luis, no te hagas el duro conmigo. Sé perfectamente todo lo que ha pasado. No sé si sabrás que Aday es mi hermano y me lo contó todo.-Dijo acercandose cada vez más a mí.-Además, se que desde que me conociste, te mueres por mí. Y hoy me he dado cuenta de que yo también muero por ti.-Se acercó y me besó. 
En ese momento suena el móvil.
Luis: Debo cogerlo.
Anahí: Seguro que puede esperar.-Dijo desabrochando los botones de mi camisa.

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