lunes, 15 de abril de 2013

CAPÍTULO 42.

CAPITULO 42.
Xxx: ¡Te llevo buscando todo el día!
Noelia: Anda.-Rodee mis ojos.-Vete con Barbi y dejame en paz.
Xxx: ¿Dejarte?-Preguntó levantando una ceja.-Si gracias a mí vas a conseguir salir del bosque.
Noelia: ¿Quién te ha dicho que necesito tu ayuda?-Pregunté desafiante.
Xxx: Tú y Luis estáis perdidos, lo sé porque os conozco. Así que venga, vámonos que tengo que contarte una cosa grave de tu hermana.-Contestó agarrandome del brazo.
Noelia: ¡Samuel! ¡Sueltame!-Grité.
En ese momento llega Luis.
Samuel: ¡Ay que ver! ¡Los dos hechos un asco con esa ropa!-Exclamó.-Por suerte tengo ropa en mi coche para los dos.
Luis: No nos hace falta.-Dijo Luis muy serio. 
Yo miré a Luis con la intención de que nos fuéramos con Samuel, ya que, estábamos perdidos y él era el único que nos podía sacar de allí. Aunque le tuviera asco a Samuel por todo lo que me habia hecho sufrir.
Noelia: Mejor sí nos vamos contigo, y así me cuentas esa cosa tan grave de mi hermana.
Samuel: Te la cuento en el coche mejor.
Caminamos hacia el coche, pero este era distinto, no era el coche de Samuel.
Luis: ¿Y tú coche? ¿Y este coche?-Preguntó confuso.
Samuel: Mi coche lo tiene Saúl, y este coche es el de mi madre.
Noelia: ¿Y por qué lo tiene Saúl?
Samuel: Pues...porque...esto...-Contestó nervioso.-Os explico después, tomen esta ropa y cambiense.-Nos dio dos camisas y dos pantalones. Pero eran prendas suyas y como era de esperar a mi me quedaban enormes. 
Ya cuando estuvimos cambiados de ropas y montados en el coche Samuel empezó a explicarnos lo que había pasado con Bárbara.
Luis: ¡¿La tiene Saúl?!-Preguntó enfadado tras la explicación de Samuel.
Samuel: Sí...-Afirmó cabeza abajo.
Noelia: ¡Vamos a por ella!
Samuel: Pero es que no sé dónde puede estar.
Noelia: En la casa de Saúl.-Murmuré.
Samuel: Puede ser, pero vamos a avisar a Jenifer y Aday, ¿no?
Luis: Venga, vamos.
Samuel condujo hasta salir del bosque, y allí, en la ciudad, fuimos hasta la casa de Jenifer. Aparcamos en frente de su casa y Samuel y Luis se bajaron. 
Luis: ¿Tú no bajas?
Noelia: ¡Mira las pintas que llevo! ¡Yo no voy a bajar así!
Luis y Samuel se miraron y se echaron a reír. Los mire enfadada y ellos se dieron la vuelta en dirección a la puerta de la casa de Jenifer.
**Narra Luis**
Tocamos la puerta y nos abrió Jenifer. Nos sorprendimos al verla llorar. 
Luis: ¿Por qué lloras? ¿Qué te ha pasado?
Jenifer: Aday y yo lo hemos dejado.-Contestó con un nudo en la garganta.
Samuel: ¿Y eso?-Preguntó asombrado.
Jenifer: En realidad no lo sé, me ha dejado él a mí sin motivo ni razón.-Dijo estallando a llorar.
No sabía qué hacer, y me limite a abrazarla y decirle al oído que todo iba a salir bien. 
Samuel: Bueno, veníamos a decirte que Barbi...-Dijo cambiando de tema pero Jenifer lo interrumpió.
Jenifer: Lo sé, la tiene Saúl.
Luis: ¿Y sabes dónde? 
Jenifer: Ni idea, pero conociéndole seguro que está en su casa.
Samuel: Vale, bueno gracias. ¡Anímate!
Los dos salimos de la casa de Jenifer y el coche de Samuel ya no estaba.
Samuel: ¡Otra vez no!-Dijo quejándose.
Luis: ¡Vamos rápido! Pidamos un taxi.
Paramos a un taxi que pasaba por el lugar y nos subimos en él. Queríamos ir al piso de Saúl, pero no contábamos con algo: no nos acordabamos de donde estaba su casa. 
Samuel: ¿Y ahora qué hacemos?
Luis: Vayamos al piso de las chicas...

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