lunes, 15 de abril de 2013

CAPÍTULO 39.

CAPITULO 39.
Me tumbó al suelo y yo no tenía fuerzas para levantarme. 
Observé como se llevaba a Bárbara en mi coche , y ella gritaba pidiendo ayuda.
**Narra Bárbara**
Saúl me encerró en el coche de Samuel obligándome a quedarme allí sin hacer nada. Pero yo no le hice caso. Grité pidiendo que me sacaran de ahí; pues, sabía que si Saúl me llevaba con él, me iba a hacer daño, pero nadie podía escucharme, los cristales estaban insonorizados.
Atemorizada por lo que Saúl iba a hacerme, vi como él le pegaba un puñetazo a Samuel en toda la cara. Samuel reaccionó dándole otro puñetazo a Saúl, y así, continuamente hasta que Samuel cayó al suelo derrotado. Saúl aprovechó y vino corriendo hacia el coche y arrancó, dejando a Samuel tirado en el piso. 
Bárbara: Por favor, sueltame.-Insistí.
Saúl: No.-Negó muy serio.-Esto te pasa por irte de mi lado. Ahora sabrás lo que es sufrir.
Bárbara: Creeme que he sufrido, ya bastante.-Dije apunto de llorar.
Saúl: Pues sufrirás más. 
Me levanté del sillón trasero en el que estaba sentada y me pasé al de adelante, al lado de Saúl. Se me ocurrió intentar detener el coche, solo para fastidiarlo y frené el coche con el freno de mano.
Saúl: ¡Estás loca!-Exclamó enfadado. Abrió la puerta del coche y salió. Dio la vuelta hasta llegar a mi puerta, y esta, también la abrió. Me cogió por el brazo y me sacó del coche dejándome en el suelo. Yo iba a salir corriendo, pero él me volvió a coger del brazo. Lo miré asustada y me empujó hacia los sillones traseros. Sacó unas cuerdas que tenía y me amarró de pies y manos. Insistí, hasta cansarme, de que me soltara, pero, como era de esperar, no me hizo caso. Su reacción fue amordazarme la boca para que no hablara.
Llegamos a su casa y aparcó el coche del garaje. Me cargó hasta llegar a su cuarto y me tiró en la cama.
Yo no podía hablar, puesto que tenía la cinta en la boca; y tampoco me podía mover, ya que seguía atada de pies y manos. No tenía como defenderme, estaba, yo, ahí en la cama de Saúl, con mucho miedo de lo que me podría hacer.
Se quedó al lado de la puerta mirandome de arriba a abajo. 
Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. ¿Qué iba a hacerme? ¿Por que estaba sonriendo?
De repente, abre la puerta y se va.
Me sentí aliviada, por el momento no iba a hacerme nada. Pero seguía con la angustia, de que más tarde, él iba a regresar. 
Intenté desatarme con la esquina del cabecero de la cama, pero era imposible, las cuerdas estaban muy apretadas.
Me quedé en la cama, sentada de rodillas, esperando a que algo pasara. Justo cuando suena mi móvil. Alguien se percata del ruido de mi teléfono e inmediatamente viene a donde estoy yo. Abren la puerta, y era Saúl. Buscó mi teléfono rápidamente por los bolsillos de mi pantalón y lo contestó poniendo el manos libres para que yo lo escuchara.
//LLAMADA TELEFÓNICA//
Jenifer: ¡Barbi! ¿Dónde estas? ¡Samuel te anda buscando! Y Luis y Noelia han desaparecido.
Saúl: Barbi está muy bien aquí conmigo.
Jenifer: Saúl, otra vez tú.-Dijo asustada.-Sueltala, ella no te ha hecho nada malo...-Murmuraba justo cuando Saúl colgó.
//FINAL DE LLAMADA TELEFÓNICA//
Lo miré con mucha rabia por haberle colgado a Jenifer, y el simplemente se limitó a sonreírme acariciandome la mejilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Comenta, anda! ¿A qué esperas?