CAPITULO 40.
**Narra Noelia**
Asustada por la idea de estar perdidos en el bosque me limité a sentarme en un tronco que estaba por ahí cerca con la cabeza hacia abajo. Él se dio cuenta de que estaba asustada y me propuso jugar a lanzar piedras a un árbol. Yo acepté jugar. Empezamos a tirar piedras, y yo siempre intentaba llegar más lejos que él, pero era imposible, él tenía mas fuerza que yo. En un momento, Luis lanzó la piedra demasiado lejos y cayó en un enjambre de abejas. Él no se dio cuenta pero yo sí. Empecé a caminar lentamente hacia atrás para empezar a correr, pero me tropecé y caí de boca.
Esto hizo que se me abriera la herida del estómago que Anahí y Saúl me hicieron, y que supuestamente, Samuel me había curado.
Luis: ¡Noelia! ¡Tu herida!
Noelia: ¡Lo sé, pero tu corre! Un enjambre de abejas viene hacia aquí.
Luis se dio la vuelta y vio venir a un montón de abejas. Rápidamente me cogió en peso y corrió hacia la parte trasera de dentro del coche.
Luis: ¿Estás bien?-Preguntó preocupado.
Noelia: No, mi herida me duele y mucho.-Contesté gritando del dolor.
Luis: Espera.-Dijo tranquilizandome.
Se quitó la camisa y arrancó unas tiras de esta para apretarme la herida y que no siguiera sangrando.
Me pidió que me levantara un poco la camisa, para poner las tiras por el estómago. Yo le hice caso y el apretó mi herida.
Noelia: Muchas gracias.-Contesté mirándole esos abdominales perfectamente definidos.
Luis: ¡No hay de que!-Exclamó con una sonrisa.-Ahora vamos a esperar que las abejas se vayan.
Luis: ¡No hay de que!-Exclamó con una sonrisa.-Ahora vamos a esperar que las abejas se vayan.-Dijo pasandose al sillón de delante.
Condujo unos cuantos kilómetros, hasta cansarse de tanto conducir. Se dio la vuelta y me miró.
Yo no pude evitar y le sonreí.
Nos quedamos mirando hasta que empezó a hablar.
Luis: ¡Tengo hambre!-Exclamó.
Noelia: Yo tengo unas galletas en mi bolso.
Luis: ¿Dónde está tu bolso?-Preguntó eufórico.
Noelia: Debajo del sillón del copiloto.-Contesté agachandome para recoger el bolso.
Luis: No, no te agaches. Ya lo cojo yo.-Dijo amablemente.
Se puso de rodillas en medio de los dos asientos delanteros. Puso en pie en la parte de atrás y cuando iba a pasar el otro pie, se resbaló y cayó encima de mí.
Se puso de rodillas en medio de los dos asientos delanteros. Puso en pie en la parte de atrás y cuando iba a pasar el otro pie, se resbaló y cayó encima de mí. No pude evitar sentir un pequeño cosquilleo en mi estómago. Mis mejillas empezaron a arder y las de Luis también, quien antes de caerse puso los brazos para no aplastarme.
Nos quedamos mirándonos el uno al otro, hasta que no aguantamos más las ganas y nos besamos.
Separamos los labios y le mire decepcionada. Por una parte yo no quería besarle, Luis es el novio de mi hermana, no el mío. Pero saber que mi hermana está con mi novio, juntos y haciendo dios sabe qué, me motivo a continuar el beso.
Luis: Yo...esto...no tenía porque haberte besado.-Dijo nervioso mientras se sentaba en el asiento de al lado.
Noelia: No, no si fui yo. Lo siento.-Repliqué nerviosa también.-Tú eres el novio de mi hermana, no el mío.-Mrumuré.
Luis: Dudo mucho que sea su novio.-Dijo decepcionado a la vez que rodeaba sus ojos.
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