jueves, 16 de mayo de 2013

CAPÍTULO 1.

-Narra Dafne.
Me he despertado tras oír los matutinos cantares de los pájaros que se posan en el árbol situado en frente de mi ventana. Odio a esos pájaros, siempre consiguen, tras despertarme de mis sueños, que empiece un mal día. 
En el desayuno, soy la única que se sienta en la enorme mesa a desayunar. Mis padres siempre están ocupados con sus cosas, y no tengo hermanos. Los únicos que me acompañan son los criados, pero no se sientan a comer conmigo, ellos me preparan el desayuno y recogen mi habitación que para algo mis padres les pagan. Termino de desayunar y voy a mi habitación a vestirme. Abro el armario y saco unos vaqueros cortos y una camisa de manga corta que tiene dibujada la bandera de Inglaterra, me lo pongo y, luego, me coloco los zapatos. Después voy al baño, y mirándome al espejo, me arreglo mi larga melena morena. Me hago una trenza de medio lado y me recojo el fleco con dos trabas. Finalizado esto, salgo de mi casa, y me dirijo a la casa de mi mejor amiga, Tamara. 
Toco la puerta y me abre su guapísimo hermano Aithor. 
Aithor: Hola, Dafne.
Yo: Hola guapo.-saludé acercándome a él. 
Aithor: Mi hermana esta arriba.-dijo resistiendo sus ganas de besarme.
Yo: No he venido por Tamara, he venido por ti.-contesté acercándome cada vez más.
Aithor: ¿En serio?-preguntó tras iluminarsele los ojos.
Yo: No.-contesté separándome de golpe.
Solté una carcajada después de haberle dejado ilusionado por algo que no iba a ocurrir. Él me miró con rabia, pero en el fondo, sabía que me quería, y mucho.
Subí las escaleras para llegar a la habitación de Tamara. Ella estaba durmiendo y tenía todas las luces y las ventanas cerradas.
Una buena amiga esperaría a que se despertara o la despertaría cuidadosamente. Pero como yo no soy una buena amiga, sino que soy su mejor amiga, la desperté encendiendo las luces, abriendo las ventanas y quitandole, a la vez que gritaba su nombre, las sábanas.
Tamara: ¡Dafne!-gritó enfadada.-¡Dejame dormir! ¡Es sábado!
Yo: Sí, es sábado. Lo sé. ¡Pero hoy es el día en el que ponen la nueva temporada de primavera-verano! ¡Tenemos que llegar las primeras antes de que nos quiten todo!
Tamara: ¿Es hoy? ¡No me acordaba!
Yo: Eso por pensar tanto en Samuel. Samuel no sé qué, Samuel esto...
Tamara: Calla, tengo que contarte una cosa grave de Samuel, no es nada de broma, es algo serio.-dijo en un tono firme.
Yo: Pues cuenta.
Tamara: Voy a vestirme y en el coche de camino a las tiendas te cuento.
Yo: Vale.
Salí de la habitación y esperé en el salón viendo la televisión. 
Pasaron 10 minutos, y bajo Tamara. Nos despedimos de sus padres y de sus hermanos y salimos de la casa. 
Tamara: ¿Vamos en mi coche o en el tuyo?
Yo: Yo llamó a mi casa para que manden un coche a recogernos y que nos lleve.
Tamara: Vale.-respondió.-A ver cuando llega el día en el que podamos tener nuestros propios coches y que los podamos conducir nosotras. Porque por ahora, solo tenemos coche, pero conducido por uno de nuestros criados.
Yo: Lo sé, es una mierda. Yo también espero ese día. Solo tenemos que esperar 2 años más.
Saqué mi móvil y llamé para que nos vinieran a buscar y nos llevaran a las tiendas. En 5 minutos, ya estaban aquí.

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