sábado, 18 de mayo de 2013

CAPÍTULO 5.

-Narra Dafne.
El despacho era, en una sola palabra, horroroso. 
Guardia: Hemos llamado a vuestros padres para que os vengan a buscar.
Alba: ¡Estas loco! ¿Cómo conseguiste el número?-preguntó extrañada.
Guardia: No es asunto de ustedes.-contestó.-A partir de ahora os queda restringida la entrada a este centro comercial. Vuestros padres tienen que pagar los destrozos y aquí tenéis la factura.-dijo mientras nos enseñaba un papel con varios número. 
Alba coge el papel y lo rompe en pedazos. 
Alba: Yo no pienso pagar nada.
Dafne: Yo menos. 
Miguel: Eso os pasa por pelear. Y vais a ser ustedes quienes lo vais a pagar. Nosotros no hemos hecho nada.
Miré con rabia a Miguel. ¿En serio iba a hacerme eso? Aunque me daba igual, mis padres tenían dinero para pagar los destrozos y comprar el centro comercial entero.
Dafne: Bueno, tienes razón Miguel. Yo lo pagaré todo.
Cristian: Las dos.
Dafne: No, no. Lo pagaré yo.
Saqué un cheque de mi cartera y escribí la cantidad de dinero que estaba en el papel que había roto Alba.
Dafne: Ya está, ahora vámonos.
Guardia: De eso nada. Vuestros padres vienen ahora. 
Nos quedamos los 7 esperando. 
A los minutos, aparece mi padre.
Padre de Dafne: ¡Dafne! Esto no me lo esperaba de ti.-dijo enfadado.-Tu madre se va a poner contenta.-dijo sarcásticamente.
Dafne: Me alegro por ella.-dije sarcásticamente rodeando mis ojos.
Padre de Dafne: Disculpe las molestias que le han podido causar estos jóvenes.-explicó mi padre al guardia.-Ahora mismo se vienen conmigo.
Dafne: Yo no me voy a ir contigo a ninguna parte.
-Narra Alba.
Mientras Dafne discutía con su padre, nosotros esperábamos a nuestros padres. En eso, llega mi madre.
Madre de Alba: ¡Alba Pérez López!-exclamó gritando.-Me tienes contenta, te vas a casa de Alicia, te gastas mi dinero, pierdes la bolsa con las naranjas, y ahora, destrozas media tienda. ¿Qué es lo próximo? Yo ya no puedo más contigo. ¡Vamos para casa enseguida! ¡Y tú, Eduardo, también te vienes conmigo!
Eduardo se levanto de la silla y se fue con mi madre.
Alba: Yo no me voy a ir contigo a ninguna parte.-dije a la misma vez que Dafne le respondía a su padre.
¿En serio? ¿Otra vez? Parece que estuviéramos conectadas. 
Dafne y yo nos miramos y sonreímos. Creo que a pesar de todo, nos hemos caído bien. 
Madre de Alba: Yo ya contigo no puedo más, haz lo que quieras.-dijo casanda.-Edu, vámonos.
Ella se fue y yo me quedé con Alicia y los demás escuchando la conversación de Dafne y su padre.
Padre de Dafne: ¡Pues quedate aquí! ¡Haz lo que quieras! ¡Ya vendrás rogando que te deje entrar a casa, otra vez!
Dafne: ¡Creeme que esta vez será distinto!
El padre se fue, y detrás de él sus dos amigos y Tamara. Ahora estábamos Alicia, Dafne y yo acompañadas por el guardia. Pero, a los minutos, viene la madre de mi mejor amiga, y las dos se van. Ahora sí que estábamos solas Dafne y yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Comenta, anda! ¿A qué esperas?